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Dos empresas, entre ellas Arcoiris, quieren gestionar la planta de purines de Peñarroya Dos empresas, entre ellas Arcoiris, quieren gestionar la planta de purines de Peñarroya
Varias personas, en una visita a la planta de Peñarroya de Tastavins que ahora está en licitación

Dos empresas, entre ellas Arcoiris, quieren gestionar la planta de purines de Peñarroya

El Ayuntamiento confía en que esta vez las instalaciones puedan ponerse por fín en marcha

El Ayuntamiento de Peñarroya de Tastavins ha sacado a licitación por segunda vez en pocos años la planta de tratamiento de purines y otros cosustratos que en su día construyó el Instituto Aragonés del Agua (IAA) y cuya gestión ya salió a concurso hace meses sin que el proyecto presentado por la empresa a la que se adjudicó la gestión terminara de ponerse en marcha.

Dos empresas aspiran a quedarse esta vez con el uso de las instalaciones: Bioseval Gestión Medioambiental SL (Grupo Arcoiris) y Griño Ecologic SL, después de que una tercera aspirante, Ecovalores Insular SL - Blue Gold Desalación SL, quedara excluida por no acreditar todos los requisitos que se demandaban en la convocatoria, entre otras cosas, el compromiso de constituirse en UTE.

Así las cosas, la Mesa de Contratación tiene que resolver en los próximos días cuál de las dos ofertas es la mejor para la gestión de las instalaciones. El alcalde de Peñarroya de Tastavins, Ricardo Blanc, explicó que “nuestra idea es poner en marcha la planta para dar servicio a los ganaderos y crear algún puesto de trabajo”.

Las instalaciones se dividen en dos partes. Una de ellas, propiedad del Ayuntamiento, se cedió a la Comarca del Matarraña para la realización del compost procedente de la fracción reutilizable que se gestiona con el sistema Porta a Porta. “Junto a esta zona de compost, la Comarca tiene previsto construir un punto limpio para hacer el triaje de la basura y separar la parte orgánica, que servirá como subproducto que podrá ser luego gestionado en la planta de purines junto a los residuos procedentes de las granjas’, dijo Blanch.

Las instalaciones se cederán a la licitadora que gane el concurso a precio cero. “Lo importante es la prestación de servicios y que podamos ponerla en marcha en su conjunto para darle una utilidad”, añadió el regidor.

La planta de Peñarroya de Tastavins está formada por una campa de sólidos de 1.200 metros cuadrados, una planta de depuracion de purines, que es del ayuntamiento, y una planta de cogeneración construida junto a la planta de depuración, además de un motor para la producción de energía, entre otras instalaciones. Según el alcalde, “para empezar a hacer funcionar la planta y gestionar el purín no será necesaria una gran inversión, pero, dependiendo del proyecto que presente la empresa ganadora, si por ejemplo quiere ampliar la instalación para fabricar fertilizantes, tendrá que adaptar las instalaciones”, añadió.

El primer edil recordó que años atrás ya se sacó a licitación la planta y que “aunque la base de gestión son los purines, en este tipo de instalaciones se pueden gestionar distintos tipos de residuos”. Un proyecto anterior que no terminó de fraguar pretendía fabricar un fertilizante apto para todo tipo de agricultura”, según recordó. El primer edil hizo hincapié en que la puesta en funcionamiento de la planta será un punto de partida para la gestión de los residuos ganaderos de Peñarroya de Tastavins y algunos pueblos de los alrededores. “La planta se construyó en su momento como solución para los problemas de nitratos que tenemos en la comarca”, afirmó Blanch, quien añadió que “los ganaderos tienen serios apuros en todos estos pueblos para echar el purín en los campos, ya que se han establecido limitaciones por hectárea, de manera que la planta es una alternativa que nos vendrá muy bien”, enfatizó. De hecho, algunas granjas ya quedaron conectadas a la planta de purín cuando se construyó.

La instalación, añadió el regidor, “puede gestionar 100.000 metros cúbicos de purín al año” y su “radio de admisión”, según enfatizó, “abarca no sólo a Peñarroya de Tastavins, sino también a Fuentespalda, Monroyo y también alguna granja de Ráfales”.

Será la segunda instalación en entrar en funcionamiento en el Matarraña

Otra planta de biogás que acaba de entrar en funcionamiento después de años de haberse construido es la de biogás de Valderrobres, que ya está en funcionamiento y que ha empezado a realizar tratamiento de purines y de residuos orgánicos para la fabricación de electricidad y sustratos para la fertilización. La instalación está gestionada por la firma BioSelval Gestión Medioambiental, en la que están integradas el Grupo Arcoiris, Selev Biogroup y Genia Bioenergy.

Según la compañía, el proyecto de gestión de residuos -principalmente de origen ganadero- supondrá a corto y medio plazo la creación de 10 puestos de trabajo directos y más de 25 indirectos.

La planta es una instalación pensada para el tratamiento de purines y otros cosustratos que fue construida con fondos del Gobierno de Aragón y que será explotada y conservada por esta nueva compañía por concesión del Instituto Aragonés del Agua (IAA), tras el procedimiento de licitación que se resolvió la pasada primavera.

Las instalaciones tienen una capacidad para gestionar hasta 165.000 toneladas anuales de residuos, de los que 120.000 metros cúbicos corresponden con purines que serán convertidos en biogás y biofertilizantes. Su puesta en funcionamiento va a permitir dar una solución a los biorresiduos de origen ganadero que suponen un problema medioambiental en esta zona geográfica, así como de otros residuos. La capacidad mínima reservada al purín es de un 50% del total de la instalación, teniendo preferencia el purín generado en un radio de 7,5 kilómetros en torno a la planta. No en vano, se busca la sostenibilidad en todo este proceso y reducir el impacto ambiental del transporte y del nuevo producto resultante.

Por último, para gestionar el purín en esta planta, se realizará un proceso de depuración sostenible con aprovechamiento energético de la materia orgánica residual, lo que va a contribuir a disminuir también las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en 24.000 toneladas anuales de CO2 equivalentes relacionadas con las gestión de purines y otros residuos.

En la misma planta se gestionará y almacenará el purín y otros cosustratos, se realiza la separación por fases de estos biorresiduos y el tratamiento biológico de líquido clarificado, así como la digestión anaerobia de purín bruto, de la fracción sólida y también del resto de residuos.

 

 

 

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