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Europa recurre al carbón estratégico que pedía la provincia de Teruel para evitar que se cerrara la térmica de Andorra Europa recurre al carbón estratégico que pedía la provincia de Teruel para evitar que se cerrara la térmica de Andorra
Central térmica de As Pontes, en una imagen de archivo. Endesa

Europa recurre al carbón estratégico que pedía la provincia de Teruel para evitar que se cerrara la térmica de Andorra

La CE permite reabrir centrales a sus Estados ante el temor de que Rusia corte el gas por la guerra

El carbón energético y el concepto de reserva estratégica han vuelto a saltar a la actualidad en las últimas semanas, en las que la Unión Europea (UE) ha intensificado la toma de medidas extraordinarias para que los países miembros sean lo más soberanos posible ante la amenaza de que Rusia acabe por cortar el gas del que depende en gran medida la industria y la vida en el viejo continente. Entre estas excepciones, además de reducir la tramitación de los parques renovables a la mínima expresión, figura permitir la quema de lignito durante 15 años más. Las comarcas mineras españolas, que vieron cerrados sus pozos y cielos abiertos en diciembre de 2018 porque entonces Bruselas no autorizaba a los estados a seguir  subvencionado el negro mineral para cumplir con la descarbonización total de la economía en 2050, presencian ahora con impotencia cómo van cayendo torres de refrigeración y chimeneas de sus centrales térmicas mientras un buen puñado de países -menos obedientes aunque más previsores-, con Alemania al frente, las reabren frente al temor a que Vladímir Putin cierre el grifo definitivamente este verano. Incluso la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), Teresa Ribera, que hasta ahora se había opuesto radicalmente, se plantea conceder un estado de gracia para la central de As Pontes (A Coruña) en el contexto de este nuevo plan de contingencia comunitario.

La penúltima crisis del carbón en España, en el año 2012, espoleó el concepto de reserva estratégica de mineral energético autóctono, una filosofía que Andorra y comarca defendió con ahínco hasta que Endesa anunció, en noviembre de 2018, que cerraba la central al considerar que no rentabilizaría suficientemente los costes de las inversiones para los nuevos filtros (200 millones de euros) y de derechos de emisiones. El 31 de diciembre de ese año, además, cerraron las minas de Estercuel y Ariño de las que se abastecía junto a otra parte de hulla de importación.

El valor añadido de Andorra

La concesión de una prórroga al cierre ya firmado de la central coruñesa que figura sobre la mesa de la ministra da en parte la razón a estas reivindicaciones, si bien con el panorama actual esta solución apenas servirá para mantener algunas decenas de empleos en la instalación gallega propiedad también de Endesa. As Pontes es la única térmica de carbón que queda operativa e importa todo su mineral, a diferencia de Andorra, cuya actividad generaba más riqueza territorial.

Endesa solicitó el cierre de As Pontes en 2019. Tiene ya la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) positiva para el desmantelamiento y está a la espera de la resolución administrativa. Sin embargo, el Gobierno ya tuvo que recurrir a ella en noviembre de 2021, coincidiendo con una escalada de precios de la electricidad que nada tenían que ver por aquel entonces con la guerra de Ucrania, pues no había comenzado. Los avatares la han mantenido activa hasta ahora, cuando Ribera se plantea prolongar su vida útil si Red Eléctrica de España (REE), como operador del sistema, considera que, con el escenario abierto a raíz de las consecuencias de la invasión rusa, sería útil para garantizar el suministro y sostener los precios.

El debate interno de Ribera

Al parecer de Ribera, “en principio no es necesario mantener ningún grupo de la central abierta”,  después de un proceso de cierre “enormemente complejo” e “intenso” durante los últimos cuatro años, y retrasar así “un proceso que beneficia a los vecinos de la comarca”, pues Endesa prevé que el cierre active mayor empleo en el desmontaje y en el plan de futuro de la eléctrica para la zona.

La ministra, que se mostró firme en su decisión de cerrar el sector minero-eléctrico en su visita a Andorra y Ariño en enero de 2019, explicó que mantener abierta As Pontes supondría “un incremento de costes”, tener que garantizar una “disponibilidad que tendría que ser pagada por todos nosotros”, y la necesidad de “salir a buscar carbón, que en estos momentos también está extraordinariamente caro”.

Sin embargo, “en un horizonte como este, en el que tenemos que reforzar los planes de contingencia, tal y como nos recuerda la Unión Europea, es bueno que el operador del sistema que vela por que pueda responderse de forma anticipada a cualquier escenario de riesgo valore si (...) las cosas han cambiando y tiene que introducir alguna limitación adicional al cierre de la central térmica de As Pontes”, concluyó.

Ni siquiera a Endesa le motiva continuar con As Pontes. La eléctrica está esperando recibir cuando antes la autorización administrativa para proceder a la clausura definitiva de la planta.

“La contribución de la térmica de As Pontes a paliar la situación del mercado energético resulta desafortunadamente muy limitada”, apuntaron fuentes de la eléctrica a Europa Press. “La singularidad de la instalación y las certificaciones que su funcionamiento seguro y eficiente requieren, hacen que resulte complejo mantenerla oficialmente disponible sin realizar importantes inversiones que no se podrán amortizar”, recalcaron.

Estiman que “a mayor celeridad en los procedimientos administrativos, menor incertidumbre en la gestión de las oportunidades de futuro” que gestionan “con el objetivo de captar proyectos y fondos europeos”.

Alemania reabre 6,9 MW

Ribera hizo estas declaraciones el miércoles, día en que el Gobierno alemán -que decidió prescindir de la energía nuclear hace una década, aunque ha reabierto el debate- dio luz verde a la reactivación de las centrales eléctricas que funcionan con carbón y petróleo que forman parte de la reserva energética, como parte de un paquete de medidas ante su dependencia de gas ruso. Las renovables no solventarán el problema a corto plazo, por lo que el país busca ahora llenar depósitos, diversificar suministros, recurrir a centrales de carbón y petróleo, además de llamar a la población y a la industria al ahorro.

La regulación permitirá a un total de 27 centrales que no estaban operando regresar al mercado eléctrico de forma limitada hasta el 30 de abril de 2023. En concreto, reactivará 6,9 gigavatios (GW) en plantas de carbón.

Esta reactivación es posible gracias al plan de contingencia de la Unión Europea, que recoge una serie de medidas para reducir la demanda de gas ante el temor que Putin corte el suministro tras las tareas de mantenimiento del gasoducto Nord Stream 1, pero también para incentivar que empresas e industrias recorten el consumo y apuesten por otras fuentes de energía, incluidos el carbón y la nuclear.

Según los datos que maneja la Comisión Europea, los flujos de gas desde Rusia han caído un 30% en comparación con la media del periodo 2016-2021 y parte de esta reducción “ha sido el resultado de acciones repentinas, injustificadas y unilaterales de Gazprom para disminuir o detener las entregas a consumidores europeos con el objetivo de trastocar la actividad económica y manipular los precios”.

El paquete de medidas REPower EU permite alargar la vida de las instalaciones de lignito hasta 15 años más

La Comisión Europea propuso en mayo aumentar la participación de las centrales de carbón y las nucleares en el mix energético como parte del paquete de medidas REPower EU, que tiene como objetivo reducir la dependencia de los combustibles fósiles rusos en dos tercios durante el presente ejercicio para eliminar las importaciones de Moscú a final de la década.

El plan, presentado por la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, plantea reducir la participación de las centrales de ciclo combinado de gas en el mix energético sustituyéndolo por energía producida a partir de carbón, que aumentaría su participación a 100 Teravatios por hora (tWh), un 5% más que en la actualidad, y por energía nuclear, hasta 44 tWh.

Se trataría de una medida de carácter temporal que no se prevé que se extienda en el tiempo más allá de 15 años, aunque se desvía de la línea marcada previamente para reducir la participación de las centrales de carbón del pool para alcanzar el objetivo de que la UE sea neutra en carbono en 2050.

El plan está valorado en 210.000 millones de euros adicionales hasta 2027 de cara a aumentar la participación de renovables, diversificar el suministro energético de los proveedores a corto plazo y promover la eficiencia energética para cortar con la dependencia de Rusia. Invertirá 113.000 millones en la introducción de renovables, como solar, eólica y biometano, para alcanzar un equilibrio”, según explicó el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans. “No espero terminar este periodo con más emisiones”, señaló, pues pretende que la energía solar y la eólica produzcan el 66% de la electricidad en 2050, lo que supone duplicar la tasa desde el 33% actual.

El plan propone, además, acelerar los permisos asociados a la instalación y conexión de los parques de renovables a un plazo de un año y a través de la identificación previa de las áreas idóneas para la instalación, sin renunciar a la protección medioambiental.

Sanz (megáfono), el día del cierre de la térmica, con Alemania en el recuerdo

Empresarios y sindicatos consideran “una broma” consultar a REE tras cerrar el sector

Que la ministra Teresa Ribera abriera la posibilidad de que As Pontes pueda ser reserva estratégica de generación eléctrica con carbón de importación el 13 de julio, justo dos meses después de que Endesa derribara las tres torres de refrigeración de Andorra, no ha sentado bien en la comarca, que habría preferido que la titular de Transición Ecológica y Reto Demográfico hubiera preguntado a Red Eléctrica (REE) antes del cierre el 30 de junio de 2020.

“Me parece una broma de mal gusto y una tomadura de pelo que hayamos desmontado la central a toda prisa, sin atender a los criterios que se esgrimieron durante tantos años para que la central y las minas fueran declaradas reserva estratégica, y ahora se pida opinión a REE para mantener As Pontes”, dijo indignado el presidente de la Asociación Empresarial de Andorra-Sierra de Arcos y Bajo Martín, Roberto Miguel.

“Es una chapuza. Tiramos una infraestructura que con poca inversión hubiera salido adelante, pero era más atractivo subastar megavatios (MW) para que entraran nuevos intereses en el Nudo Mudéjar, sin atender a si el mercado era capaz de soportar esa transición. Ahora pagamos la luz tres veces más cara, la gasolina al doble y somos un país dependiente del exterior”, apostilló Miguel.

Entretanto, “Andorra está hoy con mucha menos renta y los empresarios registran un descenso importante en cuanto a volumen de ventas”, destacó. “Es para pedir la dimisión de la ministra”, concluyó Miguel.

CC OO exige reindustrializar

“Veníamos avisando desde hace muchos años que estábamos corriendo demasiado”, dijo el secretario general de la Unión Comarcal de CC OO en Andorra, Darío Sanz.

Sanz puso el foco en que España, últimamente, ha estado comprando energía a Marruecos alimentada con carbón, y que el cierre del recurso endógeno del país le ha abocado a una situación de “isla energética” que se ha visto agravada no solo por el conflicto de Ucrania, sino también por las relaciones con Argelia, país del que España importa gas.

“Lo primero para tener un país fuerte es tener controlada la energía y los precios. No podemos estar al albur de lo que pase fuera o de los intereses de las eléctricas”, dijo, para recordar un estudio reciente de CC OO que calcula que el 83,4% de la subida de los precios en España durante el primer trimestre de este año, antes de que Rusia invadiera Ucrania, se debe al aumento de los beneficios empresariales.

“El Estado tiene que tener una política industrial propia y hacer un reparto equitativo entre los territorios. Macron no va a ser sospechoso de ser de izquierdas y acaba de tomar el control de la principal empresa energética”, concluyó Sanz.

UGT lamenta el éxodo

“La situación fastidia porque Alemania anuncia que abre centrales que tenía prácticamente cerradas y aquí vemos que los cierres se aceleraron muy rápido, sin tener una alternativa seria para que la gente no se hubiera tenido que ir del pueblo”, manifestó el secretario general de UGT en Teruel, Alejo Galve, quien advirtió de que As Pontes “funciona con carbón de importación” y “aquí cerraron las minas antes de que lo hiciera la central de Andorra”.

Aunque asume que una reserva estratégica de carbón que solo se pone en marcha cuando el Estado lo necesita no requiere de grandes plantillas fijas, Galve insistió en que “se corrió mucho y para Endesa 200 millones de euros es calderilla”.

Amador: Nudo y convenio ya

“Meter en la ecuación una variable que no resuelve nada es marear la perdiz. Se demolieron las torres de la térmica, que pertenecen a una instalación de una empresa privada que decidió cerrar, y lo que necesitamos es que se firme cuanto antes el Convenio de Transición Justa y se adjudique el concurso del Nudo Mudéjar”. Así lo manifestó el alcalde de Andorra, Antonio Amador, quien recordó que Endesa tenía previsto salvar las centrales de As Pontes y Carboneras (Almería), llegó a materializar las inversiones y las dio por perdidas ante la inviabilidad económica de seguir quemando carbón.

Amador recordó que recientemente se han anunciado los proyectos de Oxaquim (370 empleos en el mejor de los casos hasta 2028, en el sector químico) y Vesco (50 empleos directos en el sector de las arcillas). “No son las únicas que apuestan por Andorra, independientemente del concurso, y hay otros proyectos en otros municipios que no tienen que ser competencia”, destacó.

“Una vez esté el convenio firmado y el concurso resuelto, veremos la cantidad de alternativas que se implantan en todo el territorio, no solo en Andorra. Eso nos tiene que ocupar y preocupar”, añadió.

As Pontes, pan para hoy

Por su parte, el vicepresidente del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga, aseguró que la decisión de cierre de As Pontes está tomada y que una posible prórroga no la salvará, como ha ocurrido con otras 20 instalaciones de España por “obsolescencia técnica y por el precio de los derechos de CO2”.

“Es una autorización temporal” que expirará “cuando mejore la situación de dependencia” energética, de la misma forma que hay un acuerdo con las nucleares por lo mismo.

“Lo que ha pasado con la guerra de Ucrania nadie lo esperaba. Había un plan trazado, Europa hizo un Pacto Verde y lanzó unas políticas determinadas. España aprobó el Plan Nacional de Energía y Clima, y en Aragón nos lo hemos tomado muy en serio” porque “hemos perdido 1.050 MW de la central térmica y hemos ganado más de 3.000 MW de energías renovables” que producen “19 millones de MWh, de los cuales Aragón consume 10”.

Por su parte, el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, acusó al Gobierno de diseñar la transición energética “queriendo ser campeón de todo”. Instó a diversificar porque si no se corre el riesgo de “arrollar con todo” y tener que dar “marcha atrás”, unos “vaivenes” que, además de generar “inseguridad” dejan por el camino empresas y empleos.

“El uso ampliado del carbón es provisional, una respuesta de emergencia que resulta costosa. Su efecto sobre las emisiones habrá que compensarlo con mas eficiencia energética”, apuntó la comisaria europea de Energía, Kadri Somson.

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