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Poco interés en Mazaleón para replantar melocotonero tras la orden de arranque Poco interés en Mazaleón para replantar melocotonero tras la orden de arranque
Trabajadoras en la cooperativa de Mazaleón, en plena temporada de recogida de la fruta

Poco interés en Mazaleón para replantar melocotonero tras la orden de arranque

Hay solicitudes para menos de 10 hectáreas por miedo a que el Sharka se reproduzca

La cooperativa San Isidro de Mazaleón ha abierto el plazo para la inscripción de nuevas plantaciones de melocotonero en el término municipal, después de que el departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón obligara el año pasado a los productores locales a arrancar la mayor parte de las plantaciones de esta fruta de hueso. La orden se aplicó en aquellas parcelas que habían sido afectadas por una enfermedad desarrollada por el virus del Sharka, que, aunque no era perjudicial para la salud, provoca una mancha en la fruta que deteriora su imagen.

La cooperativa tiene inscritas entre “ocho y 10 hectáreas” nuevas para replantar en la huerta tradicional, según explicó el presidente de la cooperativa, Gregorio Celma, pero no parece que haya mucho más interés por recuperar las plantaciones de fruta entre los productores locales, para quienes la orden de arranque supuso un mazazo en la economía familiar. “Estas ocho o 10 hectáreas solicitadas están registradas para replantar desde el año pasado, pero de este año no hemos vuelto a recibir ninguna solicitud, si bien el plazo seguirá abierto, porque hasta mayo no se  podrá realizar la plantación”, indicó el agricultor.

El presidente de la cooperativa explicó que la entidad ha pedido a los socios que estén interesados en replantar que se inscriban previamente para poder “hacer una previsión de cara a la campaña que viene, donde habrá una producción mínima de fruta”. La actividad en las instalaciones quedará reducida a la mínima expresión.

En la cooperativa San Isidro hay muy poca confianza en que los agricultores vuelvan a repetir con un cultivo que les aporta mucha inseguridad en este momento después de la publicación de la orden que les obligó a arrancar la huerta tradicional, que se encontraba en plena producción. “Igual alguien se decanta por plantar melocotoneros, pero hay mucha incertidumbre, porque la gente piensa que puede volver a aparecer Sharka y que si esto ocurre les obligarán de nuevo a arrancar el arbolado, como ocurrió el año pasado, así que lo más probable es que los agricultores opten por replantar en la huerta otras especies como almendro y olivo, que no les van a dar tantos problemas”, añadió.

Por otra parte, Celma explicó que “la orden de arranque se redactó exclusivamente para la zona de la Denominación de Origen, porque ahora este mismo virus ha aparecido en fruta de la provincia de Huesca, en concreto en plantaciones de Fraga y Oso de Cinca, y a éstos productores no les han obligado a arrancar melocotoneros; les han dicho que tienen la opción, pero no les obligan, ni tampoco les aportan ayudas desde el Gobierno de Aragón”, añadió.

Con todo, Celma lamentó que “no se aplique la misma vara de medir en la Comunidad Autónoma para todos los agricultores, porque mientras en Teruel nos están obligando a arrancar los árboles, en la provincia de Huesca aplican otro criterio; es una discriminación muy difícil de comprender para agricultores que estamos dentro de la misma región”.

Cooperativa

La Cooperativa San Isidro de Mazaleón buscará en los próximos meses alternativas para tener continuidad la próxima campaña de la fruta, “aunque sea mediante la asociación con otra entidad”, apuntó el presidente. “Si no hacemos algo, estamos abocados al cierre total, porque en este momento apenas nos han quedado 150.000 kilos de fruta, lo cual es nada”, valoró.

La San Isidro de Mazaleón fue la cooperativa más importante del Matarraña turolense hasta la llegada del virus Sharka y una de las entidades que más kilos de melocotón gestionaba durante la campaña de la fruta junto con las cooperativas de Calanda y Puigmoreno. “Solíamos manejar alrededor de dos millones de kilos de melocotón; así fue la última campaña previa al Sharka”, recordó Gregorio Celma. Sin embargo, la llegada del virus provocó que la producción de fruta se viera reducida a más de la mitad en la campaña de 2021, con unos 800.000 kilos de melocotón embolsado. No obstante, en los últimos meses se han seguido arrancando más melocotoneros “y han quedado apenas unas hectáreas, que calculamos reducirán la producción a unos 150.000 kilos, con lo cual no hay suficiente trabajo como para mantener a los trabajadores que tenemos”, se lamentó.

Obligatoria en la zona de la Denominación de Origen

El departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón sacó el 4 de noviembre de 2020 una orden ejecutiva específica declarando "de utilidad pública" la lucha contra el Sharka-m en el territorio de la Denominación de Origen Melocotón de Calanda. El Sharka es un virus que afecta a las especies vegetales del género prunus (ciruelo, melocotonero y nectarina), provocando una mancha en la piel de la fruta. La orden obligó a arrancar el arbolado de todas las parcelas del territorio incluido en la Denominación de Origen donde se hubiera detectado la enfermedad en una superficie superior al 10% de la parcela, lo que, en el caso de Mazaleón, ocurrió en el 80% de la huerta tradicional.

La orden fue un mazazo en un pueblo donde la cooperativa tiene cuatro trabajadores fijos y casi 40 temporales durante la temporada de la recogida de la fruta.

El origen del contagio pudo tener su origen en planteros procedentes de la localidad catalana de Benissanet, desde donde se suministraba plantero a Mazaleón y Maella (provincia de Zaragoza), donde también se han arrancado en el último año más de 2.000 hectáreas de melocotoneros.

La enfermedad tiene una incidencia destacada en los frutales de hueso, siendo especialmente agresivo en los melocotoneros y en las nectarinas. Se transmite a través de los pulgones y el material vegetal que está infectado. Así es como se cree que llegó a Mazaleón, a través de plantas de vivero que en cuanto crecieron fueron infectando a otras mediante un efecto multiplicador que provocó que, en menos de dos años, desde la detección del primer ejemplar, prácticamente toda la huerta tradicional del pueblo quedara afectada.

Tras el arranque de los árboles han quedado muy pocas hectáreas de melocotoneros plantadas en Mazaleón.

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