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Carmen Martínez Samper rescata a los fantasmas de su taller y los saca a la luz Carmen Martínez Samper rescata a los fantasmas de su taller y los saca a la luz
Imagen de la artista de Albarracín Carmen Martínez Samper, durante la inauguración de la exposición ‘Muestrario’

Carmen Martínez Samper rescata a los fantasmas de su taller y los saca a la luz

La artista de Albarracín muestra en el Claustro de San Pedro piezas no destinadas a ser expuestas

Un premio Planeta como el turolense Javier Sierra dijo hace algunos años que un buen libro reflejaba en torno al 10% de la investigación que lo había hecho posible. Eso, y que ceder a la tentación de meter todos los datos, testimonios, hallazgos y referencias que el creador había recabado antes de ponerse a escribir era un error clásico de novato y la antesala de un tocho infumable.

Fuera de la literatura, con el resto de disciplinas artísticas, no es diferente. Cada pieza, cada serie o cada proyecto suele tener detrás una mochila cargada de reflexión, investigación, borradores y ensayos. Pretender que cada uno de ellos sea una pieza en sí misma, o que todas tengan su reflejo en la obra final puede ser un error, pero también es cierto que tener la ocasión de contemplarlas, de conocer el proceso mental y físico que culmina en una obra artística final puede ayudar a conocer a su creador tanto, o más, que la propia pieza.

A eso, entre otras cosas, responde Muestrario, la última exposición de la artista de Albarracín Carmen Mártinez Samper, que puede verse en el Claustro de San Pedro hasta el próximo 12 de octubre. La exposición reúne piezas de muy diversa índole, disciplina e incluso fecha, que de algún modo saca el taller de la artista a la esfera pública, y permite al espectador dar un paseo por el desorden de las estanterías, paredes y cajones que guardan proyectos inacabados, ensayos de prueba error, experimentos o piezas “que no están concebidas para exponerlas, sino que han formado parte del proceso creativo de otra obra, o incluso de tu propio proceso de formación”, explica la artista. “De algún modo se trata de sacar a la calle la parte más íntima que guardas dentro”.

‘Fuera de sitio’, un divertimento artístico inspirado el Luis Buñuel, creado por Carmen Martínez Samper

A la hora de plantear esta metaexposición, formada por objetos cuyo destino no era ser expuestos, Martínez Samper ha querido inspirarse en ese concepto del muestrario entendido como aquellos de colores o de géneros de tela que el mercader expone, en pequeñas porciones, para que el público se haga una idea de lo que ofrece. “Me gusta mucho ese concepto del muestrario como una colección de mercaderías, incluso de muy diversas disciplinas”, afirma la autora. De hecho la turolense hubiera preferido llevarlo al extremo “amontonando las piezas de forma que el espectador tuviera que manipularlas para verlas, casi como si fuera un almacén o una trastienda, pero el espacio del Claustro de San Pedro es muy especial y tampoco quería interferir tanto en su actividad habitual”.

Eso mismo ha provocado que Martínez Samper haya limitado al máximo el número de obras que expone. A la hora de seleccionarlas, de los cientos -quizá miles- que tiene en su estudio ha pretendido que hubiera muestras de todas las disciplinas que trabaja -aunque admite que al final decidió obviar la fotografía- y, a la hora de seleccionarlas, para darle coherencia y unidad a la muestra se ha inclinado por darle prioridad a los divertimentos que tiene inspirados o sugeridos, muchos de ellos, por artistas que han formado parte de las referencias de la autora.

Entre ellos, por tanto, hay referencias a Murillo y a Goya, que comparten espacio en Lo que la ventana esconde, una referencia a las Mujeres en la ventana de Murillo y a los Viejos comiendo sopa de Goya; Las manos de Galdós, como un divertimento basado en Pablo Serrano, que en su caso sí que fue expuesto, durante la exposición colectiva Grabado en la memoria en Crivillén; o Naturaleza muerta u Oculta la vida, dos divertimentos basados en el cubismo y en la Bauhaus, respectivamente.

‘Lo que la ventana esconde’ funde influencias de Goya y de Murillo

Además, la exposición muestra un buen número de dibujos al natural, realizados como ensayos y como ejercicios de Carmen Martínez Samper durante sus paseos por la localidad, o un grupo de tres esculturas que reúnen la pieza más antigua de la muestra con dos de las más recientes.

Se trata de tres retratos en escayola de su abuela, junto a otros dos de sus hijos. La primera la realizó Martínez Samper cuando terminó sus estudios de Bellas Artes, en 1988, “y desde entonces no había vuelto a hacer retrato”. Así que durante el año pasado la artista se propuso cumplir una promesa pendiente, la de retratar en busto a sus dos hijos, cuyas piezas pueden verse también en el Claustro.

Proyecto en curso

El concepto de muestrario artístico todavía tendrá más recorrido dentro de los proyectos a corto plazo de Carmen Martínez Samper, que ahora mismo se encuentra “dándole vueltas a cómo mantener con vida el proyecto y darle continuidad, porque me parece muy interesante”. De entrada el final de la exposición contará con la edición de una serie limitada de libros-objeto, encuadernados artesanalmente por la propia autora, con algunas de las piezas expuestas y textos de Joaquín Escuder.

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