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Leonardo Maícas termina el rodaje de su próximo cortometraje, ‘Agua = vida’ Leonardo Maícas termina el rodaje de su próximo cortometraje, ‘Agua = vida’
Imagen del rodaje de una de las escenas de este sábado, en la sala de exposiciones de Térvalis

Leonardo Maícas termina el rodaje de su próximo cortometraje, ‘Agua = vida’

El turolense quiere estrenar su documental sobre Raquel Pérez Soriano antes de finales de año

El realizador turolense Leonardo Maícas acaba de terminar el rodaje de Agua=Vida, un proyecto documental que inició en junio y que narra el proyecto artístico contra el cáncer que llevó a cabo otra turolense, Raquel Pérez Soriano. El pasado fin de semana se rodaron las últimas secuencias en Castralvo y en la sala de exposición de la Fundación Térvalis, y a finales de este año podría estar listo para estrenarse.

Pérez Soriano, terapeuta ocupacional de profesión, comenzó a tratarse un cáncer en 2013 y retomó la pintura al óleo para enfrentar en tratamiento y como vía de evasión. En 2017 expuso por primera vez una serie de quince cuadros en la Fundación Térvalis. Las pinturas estaban acompañadas por textos de César Pérez o Fuen Santa Paola y alcanzó un notable éxito, hasta el punto de que se convirtió en un proyecto para recaudar fondos para la investigación contra el cáncer que ha itinerado por numerosos lugares, entre ellos la exposición de arte contemporáneo que la asociación de padres de niños con cáncer, Aspanoa, organiza anualmente.

El cortometrajista turolense Leonado Maícas decidió narrar la historia a través del celuloide en 2019. Tras escribir el guion y cuando la pandemia lo permitió organizó un festival en el Teatro Marín donde se proyectaron algunos de sus cortometrajes para recaudar financiación para Agua=Vida. El turolense explica que aunque también buscó financiación pública no obtuvo respuesta por parte de ninguna administración.

Raquel Pérez Soriano junto al pintor Agustín Alegre

En junio de este año comenzó el rodaje del documental, con Rubén Soler como operador de cámara y director de montaje, y la participación de la propia Raquel Pérez Soriano o sus hijas Natalia y Beatriz, entre otras personas.

Y este fin de semana Maícas y Soler han dado por terminado el rodaje, con una secuencias en las que se reproduce la exposición de arte que tuvo lugar en Térvalis en febrero de 2017.

Cumplió el plan de rodaje

Aunque ha sido la parte del rodaje más compleja, porque se trataba de recrear la exposición y “conllevaba más trabajo de interpretación que el resto de secuencias del documental”, según explica Maícas, el plan se desarrolló perfectamente y durante la jornada del sábado el equipo completó todo el metraje que restaba. Además de las escenas de la exposición y de una entrevista a Raquel Pérez que tuvo lugar en la misma sala de exposiciones de Térvalis, el equipo también se desplazó a Castralvo para rodar una escena de lluvia. “Hubiera preferido rodar con lluvia de verdad”, afirma Maícas, “pero como eso no ha sido posible nos fuimos a mi casa donde pudimos reproducirla con mangueras”.

El equipo de Castellar Films formado por Maícas y Soler opina que la postproducción y el montaje irán rápido, y que antes del final de 2022, o como mucho durante los primeros días de enero de 2023 será posible el estreno de la película. El objetivo del realizador, como ya ha hecho en otras ocasiones con sus películas, es que dicho estreno tenga lugar en el Cine Maravillas de Teruel.

Leonardo Maícas, director del cortometraje

Pese a las vicisitudes que ha sufrido el proyecto, con la pandemia de por medio y lo complicado que ha resultado obtener financiación, Leonardo Maícas se muestra satisfecho y opina que “será un buen cortometraje”. La producción o el rodaje no han obligado a cambiar la idea original del proyecto, más allá de pequeños ajustes en el texto. “No soy el clásico director que tiene una idea preconcebida de las cosas y trata de no salirse de ella, sino que me gusta que cada cual vaya aportando ideas siempre que enriquezcan el proyecto”.

Además de la exposición de pintura, de los testimonios de Raquel Pérez o de la gente cercana que la acompañó durante el proceso de su enfermedad y de algún elemento de ficción que introduce Maícas y que prefiere no revelar para mantener el suspense, el cortometraje documental también incorpora imagenes de la cascada de San Pedro, Los Ojos del Cabriel o San Blas, ya que el agua, elemento que Pérez Soriano utilizó como metáfora de la vida en su pintura, es también una de las protagonistas principales de la producción.

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