Síguenos

409_1200x150-azafran.gif banner click 409 banner 409

Lidón recupera un dance que preparó para 2020 y que la covid impidió bailar Lidón recupera un dance que preparó para 2020 y que la covid impidió bailar
Numerosas personas participan en el dance de Lidón,que se representará este sábado 30 de julio a partir de las 18 horas en la localidad

Lidón recupera un dance que preparó para 2020 y que la covid impidió bailar

El baile se realizó por última vez en el año 2000 y, anteriormente, en 1981
Cruz Aguilar

Los dichos del dance de Lidón han tenido que adaptarse porque en 2019, cuando lo prepararon con esmero, nadie había oído hablar de la covid y Filomena era únicamente un nombre de mujer. Los vecinos se volcaron en ese año con la recuperación de un dance que se ha llevado a cabo en la localidad de forma alterna y que se realizó por última vez en el 2000. Ahora, tres años después, un grupo de voluntarios alentados por Ángel Pina Juste, se afanan en preparar el dance para que por fin sus vecinos lo vean. Ensayan dos veces al día porque es la única forma de que les de tiempo de aprenderse las seis mudanzas y el texto de la representación, que mostrarán el próximo sábado 30 de julio a las 18 horas.

El dance de Lidón es uno de los 14 de la provincia de Teruel que ha solicitado al Gobierno de Aragón la declaración de Bien de Interés Cultural como patrimonio inmaterial. Uno de los requisitos es mantener la estructura original, que en el caso de Lidón está formada por ocho danzantes, mayoral, rabadán, ángel y diablo. Junto a ellos desfila un abanderado, que lleva una bandera de las guerras carlistas. Ha sido recientemente restaurada por el Ayuntamiento y lucirá más vistosa que nunca este sábado.

Los jóvenes, durante el ensayo del dance, que esta semana llevan a cabo en horario de mañana y tarde

La primera referencia al dance de Lidón es del 8 de septiembre de 1717 y se bailó hasta la guerra civil española. Los que lo organizaban eran el abuelo de Ángel Pina, llamado también Ángel, y sus hermanos, Elías y Conrado Juste. “Prometieron que si volvían vivos de la guerra harían el dance y en 1941 se bailó”, relata ahora Pina. También se llevó a cabo en los años 46, 47, 48 y 50, pero a partir de esa fecha se perdió hasta 1980 debido al éxodo hacia la ciudad que sufrió la localidad.

En 1980 fueron de nuevo los hermanos Ángel, Elías y Conrado Juste los que lo impulsaron, al igual que en 2000, cuando ya solo quedaba Conrado pero se danzó de nuevo. Ahora coge el testigo Ángel Pina y su deseo va más allá de que se mantenga de forma puntual. Lo que él quiere es que todo el pueblo aprenda a danzar para que así no se pierda y, además, no resulte tan complejo encontrar danzantes. “Haremos el dance entero y completo cada cuatro o cinco años, pero cada año en la plaza organizaremos talleres para que la gente baile y además aprenda. Queremos que todo el mundo se sepa los pasos”, asegura. Lo más costoso es la representación puesto que los papeles son largos, y eso se hará de forma periódica. Parte de los textos se elaboran de forma específica con los hechos ocurridos recientemente.

En cuanto a los trajes, los de los personajes que interpretan al mayoral, al diablo y al rabadán se han conservado, mientras que los danzantes vestirán ropas similares a las que aparecen en una fotografía de 1930. “Aquí los abuelos siempre iban con faja negra, pantalón negro y camisa blanca, así que nos pondremos eso”, relata Ángel Pina, quien añade que llevarán una banda roja y una insignia con los colores de la bandera de Lidón, que son el rojo, el verde y el amarillo.

El abanderado, durante uno de los ensayos de esta semana

Ángel Pina destaca el gran interés de los danzantes, que tienen entre 12 y 14 años, y acuden puntualmente a todos los ensayos, pese a que durante esta semana se está celebrando la Semana Cultural de la localidad. “Ensayamos mañana y tarde porque si no, no daría tiempo, pero respetamos los actos culturales que hay para que los chavales puedan acudir”, señala el impulsor de la recuperación de esta tradición en Lidón.

Numerosos músicos

Andrea Roche es una de las participantes en el dance y toca el bombo, uno de los numerosos instrumentos que pondrán la música en directo el sábado. La joven detalla que en el año 2000 la música la hicieron “con un tambor y una flauta”, mientras que este año hay además tres gaitas, un bombo, y un acordeón. “La gente está muy ilusionada, tanto los danzantes como los músicos, que nos estamos aprendiendo las diferentes canciones o mudanzas”, argumentó la percusionista.

El dance se representaba antiguamente en enero, en honor a San Fabián y San Sebastián, que son los patronos del pueblo. En la década de los 80 se traslada de fecha para poder contar con más participantes y un mayor número de público, aunque durante algunos años no se hace con la procesión completa, como sí ocurrirá en este 2022.

El redactor recomienda