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Taliby, el guardián de Pinilla Taliby, el guardián de Pinilla
Taliby Konaté sonríe al acabar una sesión de entrenamiento junto a sus compañeros. @TeruelCD

Taliby, el guardián de Pinilla

El meta pasa por un momento sublime en su segunda etapa en el CD Teruel
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Taliby Konaté nació en Almeria hace ahora casi 25 años. Sus padres, de procedencia guineana, trabajaban en la ciudad andaluza donde el niño soñaba con imitar las paradas de un veterano portero alemán que veía por la televisión. Aquel pequeño pero gran muchacho -en la actualidad alcanza el 1,90 de estatura- al que le llamaba mucho la atención Oliver Khan debido a su “fuerza y seguridad en sí mismo” es hoy el guardián de la portería turolense.

El guardameta vive su segunda etapa en Pinilla después de haber llegado de la mano de Dani Aso a la entidad rojilla en la temporada en la que se consiguió el ascenso a Segunda B. Taliby recuerda con cariño su primer paso por el conjunto turolense, aunque no lo conisdera una etapa como tal debido a su escasa duración: “La primera fue de un año y no sé si puede llegar a considerarse etapa. El equipo estuvo casi siempre en el primer puesto y al final se coniguió el ascenso contra el Cádiz B. Esa es, en lo personal, una de las temporadas en la que más confianza he podido conseguir”. 

Sin embargo, el meta entiende el fútbol, y la vida, de manera diferente después de darse de bruces con la realidad tra su salida al Numancia. “Venía de ese ascenso y cuando llegué tenía en mi cabeza que podía llegar al primer equipo. Ahí me di cuenta de que eso es un proceso largo. Fue un duro palo porque yo sentía que eso me cortaba un poco mi proyección. Pero todo lo contrario. He visto que ese aprendizaje que necesitaba se cumplió y todas las cosas llegan a su tiempo”, explica un cancerbero que volvió a ganarse el puesto en su regreso durante el curso pasado y que esta campaña lo está reafirmando.

Paradas que valen puntos

Y es que el momento por el que pasa el CD Teruel no sería tan dulce sin las paradas de Taliby. El portero, que es uno de los jugadores más queridos por la afición, ha intervenido de manera magistral en todas y cada una de las jornadas disputadas por el momento para evitar que los suyos encajasen. Solo el Deportivo Aragón, desde el punto de penalti y con un jugador más sobre el verde, logró batir a la primera pieza del esquema defensivo turolense.

A pesar de su gran inicio, el jugador nacido en 1997 no pierde la humildad que le caracteriza, ya que considera que los buenos números que acumula en este arranque de temporada es “trabajo de todos”. El primer eslabón de la cadena defensiva que está construyendo Víctor Bravo en su estancia en el banquillo turolense tiene claro el mensaje que su entrenador les transmite. “Necesitamos trabajar desde el portero hasta el delantero tanto ofensiva  como defensivamente y dar lo mejor de nosotros. La defensa no es solo la línea de cuatro. Nosotros defendemos con todo”, cofiesa convencido uno de los jugadores más destacados del cuadro de Pinilla en las cinco primeras fechas de competición.


Referente en el vestuario

Además de sus paradas bajo los palos, Taliby también lleva a cabo una labor tan excepcional como necesaria fuera del terreno de juego. El portero se ha consagrado como uno de los grandes referentes dentro del vestuario rojillo. Tiene la confianza de Víctor Bravo y también la de sus compañeros gracias a su personalidad. “Cuando se confecciona un equipo nuevo para la temporada se tiene que contar con que haya jugadores que sepan cómo funciona el club, cómo trabaja el míster y que sepan inculcar a la gente nueva la forma en la que nos podamos encontrar todos más cómodos”, explica el guardameta.

"Tenemos que ser ambiciosos y tenemos las condiciones para llegar a más, pero debemos hacerlo sin volvernos locos"


Teruel quiere a Taliby, pero Taliby también quiere al Teruel. El cancerbero considera que tiene muchos puntos en común con el proyecto que se está construyendo en la ciudad de Los Amantes. El guardameta considera que tanto el club como él tienen ambición y condiciones para llegar a más, pero con cautela: “Tenemos que ser ambiciosos y tenemos las condiciones para llegar a más, pero debemos hacerlo desde la seguridad, sin volvernos locos”. Las similitudes que guarda su carrera futbolística con el proyecto turolense es lo que más agrada a un Taliby que tras su gran temporada tuvo ofertas para abandonar la entidad, pero decidió quedarse defendiendo el fortín de Pinilla.

Crecer de la mano del Teruel

El zagal que comenzó en las categorías inferiores del Santo Domingo Juventud para más tarde pasar al Balsas Picarral sueña con seguir creciendo junto al conjunto turolense. Con sus paradas pretende llevar al club a lo más alto y devolver así la confianza que por partida doble se ha puesto sobre su persona. El cancerbero llegó con la entidad rojilla en Tercera División y se ilusiona solo de pensar en la posibilidad del ascenso: “Para mí sería un orgullo que el CD Teruel jugara en Primera RFEF y yo ser partícipe de ello. Me llenaría mucho más que hacerlo con cualquier otro equipo. He estado en diferentes etapas del club y he crecido con él”.

Aunque el portero almeriense sabe que todavía es pronto para hacer cábalas, ya que “queda un mundo y sabemos que es difícil”. El meta prefiere vivir partido a partido, como Víctor Bravo les ha inculcado tanto a él como a sus compañeros: “Nosotros vivimos el día a día. Sesde el primer momento vamos partido a partido, pero a ganarlos siendo nosotros.  Ahora solo pensamos en ir a Ibiza a por todas”.

Aún así, Taliby es conocedor de las capacidades que reúne el bloque turolense y no se esconde a la hora de reconocerlo. “Somos el Teruel y es para decirlo con orgullo. Quien quiera ganarnos va a tener que ser mucho mejor que nosotros para conseguirlo”, afirma el joven guardameta, que pese a no tener objetivos específicos que cumplir durante su carrera profesiona, sí que quiere dejar un buen recuerdo en su paso por los terrenos de juego: “Me gustaría que a la hora de terminar mi carrera y mirar hacia detrás pudiera estar orgulloso de la gente que he conocido, de lo que he aprendido y del nivel que he dado”. Para eso todavía le quedan muchos años de paradas al que ya es el guardián de la fortaleza turolense.  

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