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Julio César Cano, escritor: “Para mí la máxima es que alguien pueda venir a conocer Teruel por mis novelas” Julio César Cano, escritor: “Para mí la máxima es que alguien pueda venir a conocer Teruel por mis novelas”
Julio César Cano en La Glorieta durante la Feria del Libro

Julio César Cano, escritor: “Para mí la máxima es que alguien pueda venir a conocer Teruel por mis novelas”

“Construyo las tramas sobre escenarios completamente reales para que la gente pueda visitar sitios de verdad”

El inspector Monfort regresa a la acción de la mano del escritor Julio César Cano, que presentó su última novela, Incluso la muerte miente, en la pasada Feria del Libro. En esta ocasión Teruel adquiere un especial protagonismo porque parte de su acción se desarrolla en ella a partir de la propia experiencia vivencial del autor.

-¿Cómo es el regreso del inspector Monfort?

-Sí, vuelve otra vez, es la quinta novela de la serie, aunque son autoconclusivas y se pueden leer por separado. La verdad es que en ningún momento imaginé que hubiera continuado porque escribí la primera sin ninguna intención de que siguiera, pero uno al final se tiene que rendir a los lectores, que son los que mandan.

-¿Qué cree que les ha gustado más a los lectores de este personaje?

-En principio que son personajes de verdad, como nosotros, gente que en el caso del inspector Monfort es un policía pero cuando cuelga su placa por la tarde, por la noche o cuando le toque librar se convierte en una persona normal y corriente con sus defectos y sus virtudes, y al igual que él sus compañeros, con sentimientos muy parecidos a los de cualquiera. Luego las ambientaciones son también muy importantes. Soy un autor que hace hincapié en que todos los lugares sean reales y cuando Teruel o Castellón se convierten en protagonistas de la novela no solo lo hacen por los monumentos y la idiosincrasia de la ciudad, sino también por aquellos lugares que estos personajes reales visitan.

-¿Son escenarios que existen?

-Cuando se habla de restaurantes son restaurantes que existen, cuando duermen en hoteles también son reales, y para mí la máxima es que alguien pueda venir a conocer Teruel a partir de algo que haya leído en mis novelas.

-¿Pisa y vive previamente los escenarios para construir sus historias?

-Los escenarios son completamente reales, esta es una premisa máxima en mis novelas desde siempre, no solo en estas cinco de la serie. Construyo las tramas sobre escenarios completamente reales, que la gente pueda visitar esos lugares, que las calles existan y los sitios sean de verdad.

-¿Qué relevancia tiene Teruel en Incluso la muerte miente?

-En esta novela está más presente que en las demás, porque ya lo está en la anterior, pero es que posiblemente cada vez lo esté más, porque Monfort tiene una amiga importante en su vida, que es la jueza Elvira Figueroa, a la cual han trasladado a Teruel, y de alguna manera en esta novela es primordial porque una cosa importante para la ciudad como es la leyenda de las torres mudéjares se convierte en una especie de solución del tema. Al final es una novela policíaca pero es una historia de amor, y ningún sitio mejor para intentar unirla a toda la trama que la ciudad de Teruel. Quería escribir una historia de amor sobre un decorado policial, sobre un tema bastante duro de qué tipo de placer encuentra una persona cuando quema algo, el dolor del pirómano.

-La próxima vez que vuelva Monfort a la provincia y entre por el Maestrazgo se va encontrar con los molinos, y no los del Quijote  precisamente.

-Sí, ese tipo de cosas son las que crean suspicacias, que para unos son muy buenas y para otros muy malas. Para mí el Maestrazgo es lo que une realmente estas dos provincias, Castellón y Teruel. Creo que ambas tienen un nexo común, algo que les une que es completamente mágico y maravilloso que es precisamente el Maestrazgo, y los molinos que comentas dan mucha fuerza para escribir sobre esto, sí.

-No con la gracia que se hace en El Quijote.

-No con tanta gracia, pero sí que es verdad que por ejemplo en Incluso la muerte miente, en la última novela, hay un momento en el que Monfort llama por teléfono a Elvira Figueroa para preguntarle qué tal se encuentra y ella le dice que está atareada y le bromea que han detenido a un loco que quiere dotar a Teruel de nuevas infraestructuras de telefonía móvil en las zonas rurales, de médico en todos los pueblos y de aulas, y claro, al final le dice que por supuesto lo han detenido.

-La ironía que no falte.

-Sí, es que es muy fácil que fuera del Teruel Existe, que es algo que está muy consolidado, yo creo que sigue habiendo una serie de cosas que aunan a las provincias de Castellón y Teruel, que es esta especie de soledad. Mis novelas muchas veces versan sobre el dolor, pero también sobre la soledad, y creo que este tipo de provincias tantas veces olvidadas de alguna manera es importante reivindicarlas. Siempre digo que para mí hubiera sido más sencillo ambientar mis novelas en Barcelona o Madrid, en las que he vivido, incluso en Londres o en París, pero siempre tengo este plus como de masoquista de escribir sobre lugares más pequeños que en realidad es más difícil. Para mí citar lugares de la ciudad de Teruel es mágico, tiene un componente suicida, pero que de alguna manera despierta el interés del lector.

-Hay que agradecerle esa promoción turística que nos hace.

-Bueno, tampoco espero que nadie esté agradecido, pero en Castellón con las novelas de Monfort, la tercera, Ojalá estuvieras aquí, ganó el Premio Letras del Mediterráneo que otorga la Diputación de Castellón a aquellas novelas que consiguen atraer el turismo. En Castellón existen ya rutas con cada una de las novelas, y para mí una de las mayores satisfacciones de escribir es cuando alguien te dice: “estuve en aquel pueblo sobre el que tú escribías esto y lo describes perfectamente, o me ha gustado tanto la descripción de esta ciudad que voy a visitarla”. Este tipo de cosas para mí es importante, pero además yo viajo de vacaciones a lugares leídos en novelas.

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