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Charo Guillén, presidenta de la Confederación Aragonesa de Comercio (Cemca): “El comercio atraviesa un momento decisivo  y necesita una voz fuerte, unida y con futuro” Charo Guillén, presidenta de la Confederación Aragonesa de Comercio (Cemca): “El comercio atraviesa un momento decisivo  y necesita una voz fuerte, unida y con futuro”
La presidenta de la Asociación Provincial de Comercio de Teruel y de la Confederación Aragonesa de Comercio

Charo Guillén, presidenta de la Confederación Aragonesa de Comercio (Cemca): “El comercio atraviesa un momento decisivo y necesita una voz fuerte, unida y con futuro”

Ante las rebajas, se muestra partidaria de campañas que incentiven la compra local todo el año
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La presidenta de la Asociación Provincial de Comercio de Teruel, Charo Guillén, fue elegida recientemente para desempeñar el mismo cargo en la Confederación Aragonesa de Comercio (Cemca), que tiene como propósito defender, fortalecer y actualizar el sector en toda su diversidad. Entre los retos a los que se enfrenta, destacó la falta de relevo generacional y la necesidad de adaptarse a un consumidor cada vez más digital, pero que ha empezado a tomar conciencia de la importancia del comercio de proximidad.

-¿Qué balance hace después de año y medio al frente de la Asociación Provincial de Comercio de Teruel?

-El balance es positivo, aunque muy exigente. Han sido 18 meses de mucho trabajo, de escucha constante y también de decisiones difíciles. Me encontré una asociación con un enorme potencial, pero en un contexto muy complejo para el comercio, y mi objetivo ha sido claro: menos diagnósticos y más acciones. Hemos estado muy presentes en el territorio, hemos intensificado el diálogo con las administraciones y, sobre todo, hemos intentado que el comerciante sienta que no está solo. Nos queda mucho, muchísimo por hacer, pero hoy la asociación está más activa, más visible y más conectada con la realidad del sector y todo ello ha sido y es gracias a las gerentes que me acompañan cada día, Olga Blasco y Sara Sánchez, para quienes solo tengo palabras bonitas.

-Ha decidido dar un paso más y asumir la presidencia de la Confederación Aragonesa de Comercio (Cemca). ¿Con qué objetivo?

-Desde la premisa de que soy una orgullosísima turolense, y aragonesa, he dado este paso desde la responsabilidad y desde la convicción. El comercio atraviesa un momento decisivo y necesita una voz fuerte, unida y con visión de futuro a nivel autonómico. Mi objetivo es trasladar a Aragón una forma de trabajar muy pegada al territorio, al día a día del comercio real, especialmente del comercio de proximidad. Cemca debe ser una herramienta útil, no solo un espacio de representación. Quiero que sea un lugar donde se construyan soluciones, se defiendan intereses comunes y se anticipe lo que viene, quiero que sea el hogar de los comerciantes.

-¿Cuál es la misión de esta confederación?

-La misión de Cemca es defender, fortalecer y actualizar el comercio aragonés en toda su diversidad. Representar tanto al pequeño comercio rural como al urbano, dialogar con las instituciones, influir en las políticas públicas y acompañar al sector en procesos clave como la digitalización, el relevo generacional o la adaptación a nuevos hábitos de consumo. Pero, sobre todo, su misión es recordar que el comercio no es solo economía: es cohesión social, empleo local y lo más importante, es la vida en nuestros pueblos y ciudades.

-¿Qué momento atraviesa el sector del comercio en Aragón en general y en la provincia de Teruel en particular?

-Vivimos un momento complejo y decisivo. El comercio está sometido a una presión constante por el aumento de costes, la falta de mano de obra y, especialmente, por la competencia de grandes plataformas online extranjeras que no juegan con las mismas reglas. Nuestros comercios cumplen con una sobrecarga de costes debido a las muy altas exigencias en materia fiscal, laboral, de calidad y de protección al consumidor, mientras que muchas de estas plataformas digitales operan con menos, por no decir casi ningún tipo de control de calidad, y menor carga burocrática. Esa desigualdad es uno de los grandes problemas del sector y debe abordarse con valentía y firmeza desde las instituciones. En Teruel, además, se suma la realidad de la despoblación y la dispersión territorial, lo que hace todavía más necesario proteger al comercio local como pilar económico y social.

-¿Qué diferencias hay entre el pequeño comercio del medio rural y el de la capital turolense?

-Las realidades son distintas, aunque comparten muchos problemas. En el medio rural, el comercio es muchas veces un servicio esencial: no solo vende, sino que fija población y genera comunidad. En la capital, el comercio convive con una mayor competencia y con dinámicas de consumo más cambiantes. Ambos necesitan apoyo, pero con medidas adaptadas a su realidad. No se puede aplicar la misma receta para todos.

-¿A qué retos se enfrentan unos y otros?

-No hay duda, en ambos casos, es la viabilidad. Necesitamos una administración más accesible, el exceso de regularización nos frena en el crecimiento, la burocracia excesiva cierra persianas. Añadimos que los comercios, al igual que cualquier otro ámbito social, necesita de unas buenas comunicaciones para que haya un flujo constante y dinámico de trabajo y de relaciones comerciales. en definitiva, de vida. La falta de relevo generacional y la necesidad de adaptarse a un consumidor cada vez más digital. Nosotros no queremos privilegios, queremos igualdad de condiciones para competir y políticas que entiendan nuestra realidad.

-¿Aprecia un cambio en la conciencia del consumidor turolense?

-Sí, y de forma muy positiva e inteligente para nuestra sociedad. Los turolenses y aragoneses son muy conscientes de que comprar en el comercio local no es solo una cuestión de precio, sino una decisión con impacto directo en el empleo, en la economía y en la vida de nuestros pueblos y barrios. Todos empezamos a entender que detrás de cada compra hay personas, familias y un compromiso con el territorio. Esa conciencia es clave para el futuro del comercio.

-¿Son los hábitos de compra de los jóvenes diferentes?

-Son diferentes, pero no incompatibles con el comercio local. Los jóvenes buscan inmediatez, experiencia y autenticidad. El reto del comercio es adaptarse sin perder su esencia. Cuando el comercio local sabe comunicar, innovar y utilizar las herramientas digitales con sentido, conecta perfectamente con los jóvenes. No es una cuestión de edad, sino de adaptación.

-¿Cómo ha ido la campaña de Navidad para el comercio turolense?

-La campaña ha sido desigual, pero deja lecturas interesantes. Se ha notado una mayor afluencia al comercio de proximidad. Tengo que poner un sobresaliente alto a todas aquellas asociaciones comerciales de la provincia que hacen una labor y un trabajo memorable creando campañas y acciones que dan visibilidad y competitividad al comercio de sus localidades. Y quiero en especial mencionar la campaña del Gobierno de Aragón Volveremos porque ha tenido un efecto más que positivo, incentivando el consumo local y dando valor tanto a comerciantes como a consumidores. Son herramientas que funcionan, que generan retorno y que refuerzan el vínculo entre comercio y ciudadanía.

-¿Qué esperan de la campaña de rebajas?

-Esperamos que ayude a mover el consumo y a cerrar la temporada con algo más de margen, siempre desde la prudencia. Las rebajas ya no tienen el impacto de hace años y deben gestionarse con responsabilidad. Por eso es tan importante seguir apostando por campañas que incentiven la compra local también en otros momentos del año, porque han demostrado ser eficaces para sostener al comercio y dinamizar la economía local.

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