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La Plataforma a favor de los paisajes de Teruel pide al Miteco en sus alegaciones que desestime el Clúster Matarraña La Plataforma a favor de los paisajes de Teruel pide al Miteco en sus alegaciones que desestime el Clúster Matarraña
Vecinos del Matarraña se concentraron en La Fresneda el 2 de octubre para mostrar su rechazo al Clúster

La Plataforma a favor de los paisajes de Teruel pide al Miteco en sus alegaciones que desestime el Clúster Matarraña

Considera que la eólica es incompatible con el turismo y la biodiversidad
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La Plataforma a favor de los paisajes de Teruel pide al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) que desestime el proyecto eólico Clúster Matarraña. Lo hace a través de las alegaciones presentadas, un documento de más de 200 folios en los que la asociación trata de demostrar la incompatibilidad de las centrales renovables proyectadas por Green Capital con el desarrollo de la comarca y territorios limítrofes. Además, solicita que el preceptivo (pero no vinculante) informe ambiental del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) sea “negativo y sin condicionantes” porque la inversión “afecta significativamente a especies y elementos protegidos”.

Capital Energy, triunfadora en las dos últimas subastas renovables convocadas por el Miteco, proyecta la construcción de cuatro parques eólicos entre las comarcas del Matarraña, Bajo Aragón y Bajo Aragón-Caspe (Zaragoza) denominados Arlo, de 102 megavatios (MW) de potencia instalada, Argestes (96 MW), Céfiro (192 MW), y Paucali (114 MW), junto a sus estructuras de evacuación que también afectan a suelo de Tarragona.

Hace respetar Aarhus

Para la Plataforma, las alegaciones “invalidan la continuidad del proyecto y dejan claro que solo se le puede dar una declaración de impacto ambiental incompatible o negativa a esta propuesta”.

En el escrito, que se puede consultar en la web paisajesdeteruel.org, la asociación carga en primer lugar contra “el procedimiento y la forma de presentar este tipo de proyectos” por no ser “transparente, sino que dificulta sobremanera el trabajo para poder estudiar y analizar’, algo que va en contra del Convenio de Aarhus”, un tratado internacional que regula los derechos de participación ciudadana en materia de medio ambiente.

En la documentación presentada “no hay orden ni concierto, se mezclan ámbitos normativos que además no se jerarquizan, se aportan normas derogadas”, otras que “no son de aplicación, normas mal citadas” o “repetidas” incide la Plataforma en una nota de prensa. Además, arguye la asociación, los documentos se presentan sin firmar por los técnicos correspondientes.

Por otra parte, según la Plataforma, Capital Energy ha presentado cuatro proyectos que informa de forma individualizada, “pero después sólo presenta un estudio de impacto ambiental, incumpliendo de forma flagrante la Ley 21/2013, de Evaluación Ambiental”.

No menos importante para la asociación es “la insuficiencia de tiempo para la información pública y la participación en el análisis del proyecto”, pues “el plazo de 30 días hábiles establecido es un mínimo, no un máximo”. Lo que quiere decir la Plataforma es que “en estos procedimientos tan densos debería ser ampliado siempre, para dar cumplimiento a los tratados internacionales ratificados por el Estado español”.

El Convenio de Aarhus, la Ley 21/2013 de Evaluación Ambiental y la Ley 39/2015 “obligan a una publicidad eficaz que alcance al mayor número posible de público interesado”, por lo que “la publicación en un Boletín Oficial de la Provincia, Estado o Comunidad Autónoma no parece un procedimiento adecuado” para quienes no están acostumbrados a desayunarse con ellos.

Afecciones naturales

Aspectos técnicos y legales al margen, la Plataforma considera que el proyecto tiene “serias deficiencias en cuanto a las afecciones que va a ocasionar en su zona de implantación”.

“Las afecciones a las aves (águila perdicera, alimoche común, águila real) y quirópteros son muy evidentes, tanto que el propio estudio las califica de “críticas””, aunque “luego el promotor las rebaja a “severas”.

“Las afecciones a la Red Natura son significativas pero no se recogen en las conclusiones las afecciones directas de la línea de evacuación a la ZEPA Matarraña-Aiguabarreix, ZEC Río Algars, ZEC Río Matarraña”, lamentan los defensores del paisaje.

Por otra parte, “el estudio de la afección al patrimonio arqueológico y cultural es prácticamente inexistente” cuando el yacimiento íbero del Mirablanc (Valjunquera) “quedaría destruido” por un aerogenerador.

Turismo

Por otra parte, “la afección paisajística, unida a la afección acústica y lumínica asociada al funcionamiento de los aerogeneradores va a poner en riesgo el desarrollo económico de la comarca, muy consolidado en el sector turístico”, apunta la Plataforma, en buena parte integrada por empresarios del sector.

El incremento de establecimientos turísticos en el Matarraña desde 2010 ha sido constante, pasando de 130 a los 266 actuales. “La incompatibilidad de un destino turístico de calidad fundamentado en sus singulares paisajes con un despliegue eólico masivo daría al traste con la inversión pública y privada llevada a cabo durante las tres últimas décadas”, razonan.

Todos estos argumentos motivan, en definitiva, unas alegaciones que, a juicio de la Plataforma, “demuestran la incompatibilidad del proyecto con el desarrollo social, económico y ecológico de la comarca del Matarraña y limítrofes, por lo que debería ser desestimado”.

Asimismo, la Plataforma solicita que, a diferencia del Clúster Maestrazgo, esta vez sí el informe del Inaga “sea negativo y sin condicionantes”.

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