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Seguridad de suministro y sostenibilidad ambiental y económica, claves para la Transición Energética Seguridad de suministro y sostenibilidad ambiental y económica, claves para la Transición Energética
Emilio Querol Monfil, durante su intervención en la Ponencia del Senado

Seguridad de suministro y sostenibilidad ambiental y económica, claves para la Transición Energética

El experto Emilio Querol interviene en la Ponencia del Senado como invitado de Teruel Existe
El vicepresidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Técnicos y Grados en Minas y Energía, Emilio Querol Monfil, intervino como invitado por parte de la Agrupación de Electores Teruel Existe en la Ponencia de Transición Energética que desarrolla sus trabajos en la Comisión de Transición Ecológica del Senado. Su intervención se basó en exponer cuáles deberían  ser los pasos a seguir para poder llevar a cabo una Transición Energética fundamentada en tres pilares básicos: la seguridad de suministro, la sostenibilidad ecológica y la sostenibilidad económica. Así mismo, remarcó la necesidad de crear un marco jurídico que permita la pronta aplicación de las energías limpias, regule los pasos a ejecutar y garantice las inversiones.

Desde el inicio de su intervención, Querol dejó patente que el único camino para descarbonizar el país y alcanzar la neutralidad climática antes de 2050, año límite establecido en el Acuerdo de París, es el de las renovables. Pero la instalación de este tipo de energías y por ende el camino hacia la Transición Energética debe, según el experto, “contar con las herramientas jurídicas necesarias”. Además, se refirió a la importancia de tener en cuenta a los colegios profesionales para conocer las opiniones profesionales, que según Querol podrían servir de gran ayuda, pero habitualmente “no son tenidas en cuenta por parte de las Administraciones”.

El experto abordó uno de los principales retos que plantea esta transición es el coste ambiental que supone para algunos territorios producir energía verde para el resto. Querol señaló que para poder electrificar todo el sistema energético español se necesitarán en 2050 otros 500 teravatios por hora, lo que llevado a potencia instalada se traduciría en 82 gigavatios de eólica y 164 Gw de fotovoltaica, cuando la capacidad instalada ahora mismo es de 27 Gw y 15 Gw respectivamente. “Deberán multiplicar por tres los generadores actuales y por quince las estaciones fotovoltaicas”, apuntó.

Aseguró que para poder lograr la descarbonización “estamos obligados a aceptar un crecimiento desmesurado de la implantación de parques eólicos y fotovoltaicos” y señaló a los senadores que, “como órgano legislativo deben actuar ya para que este crecimiento exagerado sea ordenado y compensado, con las normas jurídicas justas y necesarias para ordenar el territorio”.

Para minimizar y compensar al mismo tiempo las consecuencias de este impacto, Querol se refirió a la importancia de fomentar la implantación de comunidades energéticas cerradas alrededor de los centros productores de energías renovables, así se evitaría un despliegue desmesurado de mallado eléctrico. “
Estas zonas son ideales para la implantación de las empresas electrointensivas, tan importantes para nuestra economía industrial. Deberían ser zonas con atractivo energético, empresarial, lo que aparejaría un crecimiento económico y de población”, matizó.

“Es importante que ustedes empiecen a desarrollar, ya mismo, la regulación de las comunidades eléctricas regionales, de forma que se fomente el consumo energético de kilómetro 0”, apuntó, y añadió que con esta medida se descongestionaría la implantación de las infraestructuras de mallado energético, se reduciría el coste energético por no tener que pagar peajes de transporte, mejoraría el sistema eléctrico y la industria pasaría a ser más competitiva, acercándola a la España Vaciada.

En esta línea se refirió a la disyuntiva que supone que las comunidades autónomas tengan competencia para llevar a cabo la ordenación del territorio, y por lo tanto de limitar en mayor o menor medida la implantación de energía verde, pero por otra parte la distribución energética sea a nivel nacional, en base a la necesidad de consumo.

Para Querol esto supone un fuerte desequilibrio: “Si no lo sabemos hacer unos territorios soportarán el esfuerzo ambiental de las estructuras de energía verde y otros disfrutarán de ella. Esto es una injusticia social que ustedes deben regular. Compensar a los territorios generadores con facilidades para la implantación de comunidades energéticas territoriales que hagan atractivo el territorio”.

De igual manera señaló que no puede hablarse de sostenibilidad económica olvidando a la masa social y laboral que, como fruto de esta transición se ha quedado por el camino. “El cierre de las centrales térmicas y de las minas de carbón ha dejado a miles de personas en la calle y a cientos de municipios vacíos”. Apuntó que al fenómeno de la descarbonización pronto se sumará el del petróleo y las energías nucleares, problemas que deberán abordar.

Energías renovables

En cuanto a la seguridad de suministro, el experto advirtió que el abastecimiento con producción de energía eléctrica instantánea a través de las renovables no será posible y será necesario desarrollar sistemas almacenamiento de energía, esto se debe a que la energía proveniente de las renovables no es totalmente gestionable por el sistema eléctrico. “El sistema eléctrico no puede funcionar solo con la tecnología de las renovables actuales. No tiene inercia, no tiene gran capacidad de regular la tensión, no tiene firmeza y no tiene gran regulación de frecuencia”, explicó el experto.

Para poder solucionar este reto, Querol planteó el uso de la energía hidráulica, capaz de almacenar el excedente de energía proveniente de parques eólicos o fotovoltaicos mediante el bombeo reversible de agua, y también como generador síncrono o estable para garantizar el funcionamiento del sistema eléctrico. En este sentido, apuntó a la creación de sistemas de bombeo turbinado fuera de cauces fluyentes de entidad. Una solución que aseguró tiene “muy poco impacto, no aporta estrés hídrico, no se ve afectado por sequías y no crea problemas ante necesidades de agua”. Y añadió que las características y la orografía española es idónea para este sistema de energía hidráulica. “Esto nos permitirá ser una potencia mundial en el mantenimiento de un sistema eléctrico estable completamente estabilizado por energía verde”, aseveró.

En este sentido, lamentó que este tipo de sistemas de bombeo se encuentren paralizados por la administración en muchos casos. “Los vamos a necesitar y se está perdiendo un tiempo muy valioso, por eso es necesario adaptar la normativa energética”, señaló. Y como ejemplo presentó un proyecto de bombeo turbinado fuera de cauces fluyentes de entidad en Palomar de Arroyos, un pequeño pueblo de las Cuencas Mineras de Teruel. Según explicó el experto, esta instalación sería capaz de generar 652 Mw de potencia de energía verde, más de la mitad de lo que generaba la central térmica de carbón de Andorra.

También defiende que los bombeos de agua serían necesarios a la hora de producir hidrógeno verde. “Para acercarse a un precio competitivo de hidrógeno verde no bastan las 2.000 horas anuales que produce una fotovoltaica o las 3.500 de la eólica, serán necesarias las 8.000 horas anuales de funcionamiento de los electrolizadores de hidrógeno y eso solo se podrá conseguir con bombeos. El hidrógeno verde competitivo solo será competitivo con bombeos asociados”, apuntó.

 

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