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Varios alcaldes de Teruel piden a la DGA que no se agrupen las cuadrillas de incendios porque se perdería efectividad Varios alcaldes de Teruel piden a la DGA que no se agrupen las cuadrillas de incendios porque se perdería efectividad
Los agentes forestales también se ocupan de la limpieza de los montes y de la supervisión de las talas

Varios alcaldes de Teruel piden a la DGA que no se agrupen las cuadrillas de incendios porque se perdería efectividad

El Gobierno de Aragón asegura que el proyecto está todavía en estudio y no hay nada seguro
Cruz Aguilar

Una decena de alcaldes de localidades de Teruel han emitido una carta al consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Joaquín Olona, solicitando que no agrupe a las cuadrillas de incendios porque esto supondrá el alejamiento de los operarios de las masas forestales, lo que afectará de forma directa a la extinción de incendios.

Esta reubicación de las cuadrillas –cuya información la han extraído de los documentos remitidos por el Gobierno de Aragón a los agentes forestales– responde al proyecto para modificar el operativo de prevención y extinción de incendios que está impulsando la Dirección General de Gestión Forestal y Medio Natural del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente. Lamentan que los cambios que se plantean alejarán a las cuadrillas del monte en el que se producen los incendios “lo que derivará en un incremento en el tiempo de respuesta y, por tanto, en que los conatos adquieran un mayor desarrollo y hagan más daño a las masas forestales e incluso a los bienes y la población”.

Según denuncian, este diseño planteado para el nuevo operativo no atiende a las emergencias por incendios forestales y solo tiene en cuenta la mejora de las condiciones de las cuadrillas forestales. La cercanía de las cuadrillas es fundamental, según se plasma en la carta emitida, para atajar los incendios, que actualmente en la mayor parte de los casos se quedan en conatos –incendios que calcinan menos de una hectárea de superficie–.

Los ediles que suscriben la carta son los de Guadalaviar, Frías de Albarracín, Villel, manzanera, Camarena de la Sierra, Nogueruelas, Cantavieja, Ejulve y Albalate del Arzobispo. Varios de ellos ya mantuvieron una reunión a mediados del mes de julio con Joaquín Olona para manifestarle su malestar y mostrarle, con mapas e informes técnicos, que el diseño que plantean no es operativo de cara a garantizar una óptima respuesta en caso de incendio.

En proceso de elaboración

Desde la Dirección General de Medio Natural y Gestión Forestal señalan que el proyecto está aún en proceso de elaboración y “por lo tanto no hay ubicaciones definitivas ni se sabe todavía cómo será la implantación territorial concreta”. Además, precisan que “lo que sí se puede asegurar es que todo el territorio aragonés contará con los medios necesarios para atender a los trabajos de prevención y extinción de incendios forestales”.  El departamento que dirige Diego Bayona indica que con el nuevo modelo “se consolidarán entre 35 y 40 bases terrestres que se unirán a las 8 bases helitransportadas ya existentes”.

Recuerdan por otra parte que la Dirección General “lleva algo más de un año trabajando en un nuevo modelo de prevención y extinción de incendios forestales para Aragón que por un lado adapte dicho operativo a las directrices que marca el plan de emergencias por incendios forestales (Procinfo) y que además permita equipos de trabajo más eficaces y profesionalizados”. Para ello se puso en marcha un proceso participativo en junio de 2020 que “todavía” sigue activo, plantean.

Agentes en la extinción de un incendio. Asoc. Agentes de Protección de la Naturaleza

Pueblos afectados

Los ediles explican que de la información que ha remitido el Gobierno de Aragón a las cuadrillas forestales se deduce que las cuadrillas de Manzanera y Camarena de la Sierra se agruparán en Sarrión, localidad donde ahora no hay cuadrilla. El alcalde de Camarena, Francisco Narro, explicó que “en 15 kilómetros estarán las cuadrillas de Mora y Sarrión”, una concentración que repercutirá de forma negativa en el resto del territorio.

La de Frías de Albarracín se agrupará con la de Tramacastilla en esta localidad mientras que la de Villel irá a Dornaque, anexionándose a la que hay allí. Una de las zonas más afectadas por los cambios es el Maestrazgo, donde la de Cantavieja y la de Mosqueruela se unirán en Mosqueruela y la de Ejulve se traslada a Montalbán.

Por otro lado, las cuadrillas de Albalate y Lécera se agrupan en Lécera; las de Teruel y Cedrillas en Cedrillas y la de Valdealgorfa pasará a Valderrobres junto a la que hay allí. Sí se mantienen las de Castellote, Calamocha y Monroyo, según explican los alcaldes en la carta remitida al departamento.

Este nuevo mapa, según los alcaldes, deja zonas de alto riesgo de incendio forestal “totalmente vacías y sin medios para atajar los incendios” y hablan del valle del Turia (Villel, Tramacastiel y Riodeva); el valle del Guadalope (Villarluengo, Masías de Ejulve, Montoro de Mezquita) o la Sierra de Arcos, que incluye a Ariño, Estercuel y Crivillén. También queda desprotegida, según el documento firmado por los nueve regidores municipales, la cabecera del Valle del Cabriel, los Montes Universales o las localidades de Manzanera, Torrijas, Arcos de las Salinas y Abejuela.

Intereses personales

Lamentan, además, que esta propuesta de agrupamiento y reubicación de los centros de trabajo de las cuadrillas de prevención y extinción se ha lanzado “sin tener en cuenta al colectivo de Agentes de Protección de la Naturaleza, ingenieros forestales, guardianes y gestores de los montes”.

A juicio de los alcaldes y, según argumentó Francisco Narro, detrás de esta remodelación de las cuadrillas hay “intereses personales en el sentido de que mejora el puesto de trabajo de determinadas personas”.

Sus quejas, asegura, no responden a un interés político y recalca que entre las firmas hay alcaldes tanto del Partido Socialista como del Partido Popular o el Partido Aragonés. “Las cuadrillas están en los pueblos distribuidas por criterios técnicos y esta reforma responde a cuestiones personales”, destacó, para añadir que “ni siquiera los trabajadores de las cuadrillas quieren este modelo”.

La carta ha sido trasladada a las comarcas de la Sierra de Albarracín y Gúdar-Javalambre con el fin de que los alcaldes de todas las localidades que la conforman la apoyen, según dijo Narro, quien no descarta que llegue también a otras comarcas debido la repercusión que la reagrupación de cuadrillas tendrían en varios territorios.

El alcalde de Camarena fue más allá en sus quejas y adelantó que “si hace falta, se irá a los tribunales” porque consideran que “alejar las cuadrillas de los montes es prevaricación”.
 

Agentes trabajando en un incendio en Peralejos en 2017. Archivo Diario de Teruel

Medidas ineficaces que dejan además vacíos los pueblos 

Las medidas que, según los alcaldes, plantean desde el Gobierno de Aragón de redistribución de las cuadrillas forestales, concentrándolas en los municipios de mayor tamaño, las hará menos efectivas no solo en la extinción, sino también en la prevención. En este sentido, comentan que supondrá un incremento de tiempo de desplazamiento y, por tanto, menos horas para el trabajo efectivo: “Será una menor eficacia y eficiencia en el gasto público que sale de los bolsillos de todos los contribuyentes aragoneses”, relatan en el documento enviado al consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Joaquín Olona.

En la carta  enviada indican que esta medida, “como tantas otras pensadas desde la gran ciudad” favorece la despoblación porque desplaza a las cuadrillas a los pueblos más grande “en detrimento de los maltrechos pueblos chicos”.

En este sentido, el alcalde de Camarena, Francisco narro, explicó que de las siete personas que componen la cuadrilla forestal de la localidad cuatro residen en el propio municipio, “son familias que contribuyen a sostener el bar y la tienda”, dice, para añadir que esto también ocurre en otras localidades afectadas por la medida.

Los alcaldes afectados por la reubicación de las cuadrillas que, según aseguran, plantea la Dirección General de Gestión Forestal recuerdan que, a tenor de los datos que maneja el propio Gobierno de Aragón, correspondientes al histórico entre 2001 y 2019, alrededor del 80% de los incendios que se producen en Aragón son conatos y apenas hay grandes incendios en la provincia de Teruel. Los conatos se atajan, dicen los ediles, en fases incipientes por la distribución actual de las cuadrillas del operativo, cercanas a las masas forestales, “lo que permite llegar con rapidez” hasta el fuego.

A juicio de los responsables municipales que solicitan el mantenimiento de los agentes en sus lugares actuales, “la realidad del territorio turolense hace que se necesiten cuadrillas cercanas a donde se producen las emergencias por incendios forestales”.

Los sindicatos también están en pie de guerra con Bayona

Las organizaciones sindicales UGT, CCOO y CSIF mostraron la pasada semana, a través de un comunicado de prensa, el malestar existente entre el personal laboral y los funcionarios del servicio de prevención y extinción de incendios por el “ninguneo” al que dicen estar sometidos por el director general de Medio Natural y Gestión Forestal, Diego Bayona. Le acusan de haberles dejado al margen del diseño del nuevo operativo y estructura de prevención y extinción de incendios forestales en Aragón.

Además, denuncian que el nuevo operativo planteado, “está plagado de graves deficiencias” y, aunque desde la Dirección General se habla de “proceso participación aún abierto”, aseguran que se está impidiendo a las centrales sindicales y al personal funcionario “a colaborar de manera real en su diseño, convirtiéndose en un mero instrumento al servicio de la dirección general en un intento de legitimar sus intereses prefijados”.

En esta nota emitida a finales de la semana pasada los agentes sindicales también alertan del riesgo que supone la agrupación de cuadrillas, que “deja enormes zonas del territorio sin cubrir a las que se llegará más tarde cuando haya avisos”, lamentan.

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