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División social en Estercuel sobre las canteras de arcillas a cuenta de su impacto y precariedad laboral División social en Estercuel sobre las canteras de arcillas a cuenta de su impacto y precariedad laboral
La Peña Santana, con el hueco de la mina La Indiferente en las capas inferiores y los terrenos de Pamesa bajo las rocas

División social en Estercuel sobre las canteras de arcillas a cuenta de su impacto y precariedad laboral

Una plataforma cuestiona el modelo "extractivista"

Las dos canteras de arcillas que hay activas en Estercuel solo emplean a dos vecinos del pueblo que, aun trabajando sábados, no alcanzan a ganar 1.300 euros mensuales. Esta “precariedad” que no permite asentar población joven es una de las razones, unidas a las ambientales para salvaguardar la Peña Santana, por las que un grupo de vecinos, reunidos en la plataforma Estercuel es Futuro, se oponen a la nueva explotación de Pamesa en la mina Elena y al modelo “extractivista” en general que soporta históricamente el municipio.

Hace ya unas semanas que las excavadoras están en marcha para preparar los terrenos de la nueva cantera, colindantes a la antigua mina de carbón La Indiferente, donde la Dirección General de Energía y Minas del Gobierno de Aragón autorizó en enero la explotación de 80,42 hectáreas aprovechables.

De esta cantera de arcilla blanca, la multinacional cerámica extraerá un promedio anual de 600.000 toneladas para asegurar el aprovisionamiento de sus fábricas en Castellón, tal como detalló recientemente en una nota de prensa en la que apuntaba que contrataría de forma directa a dos decenas de personas en la mina, con prioridad para los vecinos desempleados. Medio centenar de empleos más generará, de forma indirecta, el transporte del material en camiones.

Sin embargo, Guillermo García, uno de los integrantes de la plataforma vecinal, rebaja con el proyecto en la mano el personal requerido a 12 personas (director facultativo, nueve maquinistas, administración y báscula, y encargado general) y asegura que los camioneros no serán locales.

Por otra parte, “los sueldos que se pagan son precarios y no asientan población”, afirma este hijo de minero del carbón que, junto a otros vecinos ha dicho basta al “expolio” en forma de extracción de recursos que amenaza las montañas de Estercuel.

146 estercolanos en contra

Estercuel es Futuro ha celebrado dos asambleas y realizado una encuesta difundida entre grupos de Whatsapp del pueblo en la que, según afirma la plataforma, hubo 146 votos en contra del desmonte de Pamesa, por solo cinco a favor.

Esto les ha animado a constituirse como asociación para presionar en su objetivo de que la multinacional cerámica paralice la actividad, si bien tiene todos los permisos del Gobierno de Aragón para llevarla a cabo.

En un manifiesto, critican el contrato a dos décadas firmado por el Ayuntamiento de Estercuel con la empresa, a razón de 30.000 euros anuales, “con el que van a destrozar nuestra Peña Santana”, y se preguntan si “tan poco vale la esencia y el futuro de nuestro pueblo”.

“Llevamos años viendo cómo están destrozando nuestro paisaje y cómo se aprovechan de las necesidades socioeconómicas del pueblo para crear proyectos que alargan la incertidumbre de nuestro futuro”, sigue el manifiesto.

Destrozos

“Proyectos que destrozan nuestro entorno, modifican nuestros caminos, nuestra fauna y flora, y ofrecen a cambio trabajos inestables, precarios y finitos. Por este motivo nos organizamos para hacer frente al expolio, defender nuestras riquezas del extractivismo y poder dar en un futuro alternativas que realmente asienten población sin tener que vendernos por migajas al primer postor”, defiende el texto.

A diferencia de los salarios que cobraban los mineros del carbón en la época más reciente, las empresas de arcillas (Samca y Pamesa) que continúan hoy con una tradición minera que comenzó en la localidad hace 80 años apenas pagan salarios de 1.300 euros, a través de subcontratas que plantean “jornadas de nueve horas diarias de lunes a sábado”.

“Están reventando nuestro pueblo a cambio de escasos empleos y precarios. Esto no asienta población y se puede ver muy bien en los censos: a medida que ha ido aumentando la minería a cielo abierto ha ido disminuyendo la población”, dijo García. En 2011, Estercuel contaba con 271 habitantes y cerró 2021 con 209.

“Montañas destrozadas”

“La Costera (Samca) es sólo una de las muchas montañas que han quedado destrozadas por completo. De ella sacan diariamente entre 100 y 200 camiones de arcilla”, apunta el portavoz, que duda de los compromisos de las empresas por la restauración tras el cierre de las explotaciones.

Estercuel es Futuro tiene una hoja de ruta para intentar paralizar la nueva explotación minera.  Sus alegaciones en el proceso de información pública fueron desestimadas y ahora, a través de Ecologistas en Acción, han presentado un recurso de alzada contra la resolución de Energía y Minas que dio luz verde al proyecto tras obtener el visto bueno ambiental del Inaga.

Pide la cuenta

Uno de los vecinos de Estercuel que trabaja en los desmontes de arcillas es David García, que asegura estar a favor de las minas “pero no de esta manera”, pues las administraciones “deberían exigir a Pamesa que contratara a la gente con un jornal digno”.

De hecho, “este sábado le pedí la cuenta al jefe porque son jornales muy pequeños; llevando la retro y con sábados haces 1.300 euros”, explica, una situación que considera “explotación”.

Lleva 12 años trabajando para Tayser, una contrata de Samca que también lo será de Pamesa. Pese a que el ayuntamiento ha acordado con el grupo levantino que los vecinos tengan prioridad, “nadie se está apuntando porque en el paro casi estás ganando el mismo dinero que trabajando aquí”, apostilla.

El alcalde, Joaquín Lahoz, comprende las reticencias a los desmontes, aunque segura que en este momento el consistorio no puede decir que no a ningún proyecto que pueda generar empleo. “Contratarán a 13, 14 o 15 personas en la mina, y cuentan con que van a necesitar a 50 chóferes, por lo que oportunidades hay para quien quiera trabajar”.

“Estercuel ha vivido de las minas y no tenemos otros medios de vida por el momento, aunque estamos intentándolo y tenemos en proyecto la central de bombeo reversible Gavilán 4”, promovida por la empresa Atalaya Generación en la Corta Gargallo, concluye Lahoz.

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