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El sulfuro de Valdealgorfa será visitable para rescatar la memoria industrial El sulfuro de Valdealgorfa será visitable para rescatar la memoria industrial
Ruinas del sulfuro de Valdealgorfa, en el Llano de las Fuentes. Comarca del Bajo Aragón

El sulfuro de Valdealgorfa será visitable para rescatar la memoria industrial

La Comarca consolidará las ruinas y creará un jardín de oliveras autóctonas
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La Comarca del Bajo Aragón consolidará las ruinas de la antigua fábrica de aceite del sulfuro de Valdealgorfa y en una segunda fase creará un centro de visitantes para poner en valor la memoria industrial de este espacio que tuvo gran importancia económica hace un siglo.

El proyecto, que será sufragado con los planes turísticos comarcales que incluye el Fondo de Inversiones de Teruel (Fite), se enmarca en la tercera fase del proyecto Tierra de Centenarias con el que la administración comarcal lleva años divulgando sus míticas oliveras como recurso etnográfico y turístico.

En esta ocasión, la institución bajoaragonesa pretende poner en valor antiguas instalaciones industriales del siglo XX dedicadas a la extracción de aceite de orujo mediante procesos químicos. Tuvieron su auge en la Tierra Baja a partir del siglo XIX con el repunte del sector oleícola y con la expansión de la fabricación de jabones provenientes de este subproducto del aceite, motivada por un interés social cada vez mayor hacia la higiene. Así lo explica el blog www.cazarabet.com, que hace alusión al importante papel que estas industrias jugaron en la economía local y comarcal.

El Sistema de Información de Patrimonio Cultural Aragonés (Sipca) explica que, en concreto, la fábrica del Llano de las Fuentes, en Valdealgorfa, ocupaba una gran superficie. “Puede deducirse que el inmueble poseía siete prensas de viga, de las cuales aún pueden apreciarse los huecos que ocupaban en el muro de piedra, del que aún se conservan restos”.

“Además, se observan una serie de arcadas apuntadas que debían cruzar transversalmente las diferentes estancias del inmueble, así como aún quedan vestigios de lo que parece haber sido un pequeño horno de pan, construido en piedra y del que apenas se distingue la boca del mismo”, añade el Sipca. “De entre las ruinas, se eleva majestuosa la chimenea, la cual ha sobrevivido, quedando ubicada en medio de uno de los grandes patios que parece que tenía la fábrica”.

La estructura esbelta “se levanta sobre un pedestal cúbico de ladrillo con decoración en resalte de formas geométricas, para rematarse en su boca con unos anillos concéntricos. A mitad de su altura aparece escrito en ladrillo AÑO 1911”, añade esta reseña del Sipca, que se suma a otras fábricas en la propia Valdealgorfa, así como en Calaceite, La Fresneda, Valderrobres, Valjunquera, Caspe o Escatrón.

Puesta en valor

La comarca ha sacado a concurso la redacción del proyecto técnico de las obras de adecuación del centro de acogida de visitantes del sulfuro, que se dividirá en dos separatas, una por cada fase.

La primera etapa se centrará en las obras de consolidación de las ruinas. Incluye la limpieza y retirada de escombros, consolidación de construcciones y mejora de accesos existentes. “Tras el cierre de sulfuro, el paso del tiempo ha sumido en la decadencia a los restos del antiguo molino, encontrándose actualmente en estado abandono, con infraestructuras prácticamente derruidas y zonas de escombro, donde encontramos muros a consolidar”, señala el pliego de licitación de la redacción del proyecto.

“Cuenta con una amplia zona abierta en el interior, donde se contempla en una segunda fase la construcción de una cubierta y la instalación de los distintos recursos interpretativos y divulgativos”, señala el pliego, que indica que quedará “espacio disponible para el ajardinamiento de otra zona, pudiendo introducir algún olivo u otra especie característica de la comarca”. El presidente comarcal, José Miguel Celma, explicó que la intención es crear “un jardín de oliveras del territorio”. Se tratará, además, de “darle un valor añadido y novedoso, con demostraciones de elaboración de jabón de tabla que se hacía con ese aceite”.

“No intentamos poner en marcha el sulfuro de ninguna de las maneras. El tiempo les quitó la razón de ser: gastaban mucha agua y energía, y era una subproducción de aceite de una calidad muy baja. Pero sí estamos intentando recuperar la memoria industrial relacionada con el aceite”, dijo. Además, la fábrica está “a 500 metros del Túnel del Equinoccio” y la Vía Verde Val de Zafán, por lo que puede ser un atractivo más.

Honor al olivo

La puesta en valor del patrimonio industrial relacionado con el aceite pertenece a la tercera fase del proyecto Tierra de Centenarias de la Comarca del Bajo Aragón, plenamente consolidado y con reconocimientos como el Premio Aragón Medio Ambiente de la DGA, o el Proyecto Inspirador de Aragón del Clúster de Turismo Sostenible de Aragón.

Estos galardones ponen en valor las iniciativas que promueven modelos respetuosos con el entorno, con identidad local y con impacto positivo en el territorio. Sitúa en el centro a los olivos centenarios como símbolo de arraigo, biodiversidad y patrimonio vivo, vinculando su conservación con experiencias turísticas auténticas y sostenibles que dinamizan la economía local.

La iniciativa surgió en 2022 para dar a conocer para el turismo las oliveras más antiguas del Bajo Aragón. Se ha desarrollado en varias fases que incluyeron la presentación de óleo rutas, la catalogación de todas las oliveras centenarias, la publicación del libro Tierra de Centenarias y una exposición con 14 paneles que recorre desde 2023 los 20 municipios de este territorio y cualquiera que la solicite.

Con ello se busca estimular recorridos senderistas con “óleo encanto” para visitar”, como el Mas de Conesa, en Las Parras de Castellote, donde se ubica la olivera catalogada más antigua del Bajo Aragón, de 1.045 años; los museos de Cañada de Verich y Torrevelilla; las almazaras de Berge, Jaganta y Aguaviva; el sulfuro de Valdealgorfa; el yacimiento íbero El Palao de Alcañiz; los bosques de oliveras de Torrecilla o las dehesas de Castelserás.

Tierra de Centenarias, que ha visitado Fitur, también concibe la musealización de la almazara de Jaganta, con origen en el siglo XVII, además de la valorización del sulfuro de Valdealgorfa. Además, la comarca cambió el logotipo, que se inspira en una olivera, por ser “el elemento que nos identifica a todos los bajoaragoneses”, explicó José Miguel Celma.

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