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Torrecilla de Alcañiz redacta una nueva ordenanza sobre tenencia de animales domésticos Torrecilla de Alcañiz redacta una nueva ordenanza sobre tenencia de animales domésticos
Torrecilla de Alcañiz, en imagen de archivo

Torrecilla de Alcañiz redacta una nueva ordenanza sobre tenencia de animales domésticos

Habilitadas zonas a las afueras del municipio para dar de comer a los gatos

Este mes de febrero entrará en vigor en Torrecilla de Alcañiz una nueva ordenanza municipal sobre tenencia de animales domésticos. El Ayuntamiento se ha visto obligado a regular la posesión de animales de compañía ante la práctica habitual en el municipio (y no es el único) por parte de algunos vecinos de dar de comer a los gatos sin dueño.

El artículo número 2 de la ordenanza apunta directamente al problema señalando de quiénes son las responsabilidades por los daños ocasionados por los animales domésticos o “la suciedad” derivada de éstos. Según la normativa, son responsables los propietarios y, en su ausencia, “la persona que condujese al animal en el momento de producirse el daño o suciedad”.

Según el alcalde, José Miguel Celma, “tenemos un problema como tantos otros pueblos de la provincia, y el problema no solo es que hay gatos sueltos por el pueblo, sino que hay gente que les da de comer en cualquier sitio, generando una suciedad dentro del caso urbano que ya no es tolerable”, enfatizó el regidor.

Ante la imposibilidad de resolver el problema mediante la negociación con quienes alimentan a los animales, el Ayuntamiento de Torrecilla ha tenido que redactar y publicar una ordenanza municipal que establece sanciones para aquellos que no cumplan con la regulación establecida en este texto. En este sentido, la ordenanza prohibe dejar suelto o sin correa o arnés a cualquier clase de animal en el casco urbano, además de obligar a la recogida de sus deposiciones. Asimismo, prohibe dar de comer a los animales callejeros en la vía pública y regula la tenencia de animales domésticos hasta un máximo de cinco. Finalmente, entre otras medidas, establece la prohibición de que se acceda con animales domésticos en parques infantiles o jardines de uso exclusivo por parte de niños.

Normativa municipal

Celma señaló que “hemos tenido que recurrir a redactar una normativa municipal y establecer sanciones para intentar acabar con el problema, porque muchas personas les dan de comer a los gatos dentro del casco urbano y lo que ocurría es que nos encontrábamos con sus deposiciones en cualquier lugar” y, “a nivel estético, de limpieza, de salud y salubridad era una auténtica locura”. Según relató el regidor, “hay alrededor de ocho o 10 gatos a los que se les daba de comer en dos o tres lugares del pueblo, y uno de ellos era la plaza del Ayuntamiento. Teníamos la lonja llena de excrementos, y ha habido que poner fin a esta situación, porque no es de recibo”, afirmó el primer edil.

Según el alcalde, “hemos propuesto dos espacios situados a las afueras del pueblo, en dos extremos opuestos, para que la gente le de comer a los animales, aunque siempre el tipo de comida que establezca la normativa, no comida cualquiera sin cocinar o salchichas frankfurt como venía ocurriendo”.

El alcalde reconoció que el problema con las colonias de gatos que no tienen dueño “lo tenemos en Torrecilla y en otros pueblos; no solo es una cuestión de esterilizarlos, sino de salubridad”. Explicó que, ante las escasas expectativas de encontrar una solución a la suciedad que generaban las prácticas de dar de comer a los animales, el Ayuntamiento decidió ponerse en contacto con el Seprona de la Guardia Civil y “fueron los que nos dieron una serie de recomendaciones sobre cómo intervenir”.

Celma apuntó que “no nos parece mal que haya gente que se encargue de los gatos, pero en lo que no estamos de acuerdo es en que esto se produzca en cualquier lugar del pueblo”.

Respecto a la entrada en vigor de la nueva normativa, se mostró prudente y consideró que es una medida para encontrar soluciones “razonables” a una cuestión que “nos preocupaba”. Al menos ahora, dijo el regidor, “las calles del pueblo están más limpias, y   se nota”. Aparte de esta cuestión, subrayó que los animales sin dueños “estaban casi por todas partes y eran casi animales asilvestrados que no se pueden llevar a casa”.

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