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Estela Ferrer reivindica su perspectiva sobre la mujer en el Museo de Arte Sacro de Teruel Estela Ferrer reivindica su perspectiva sobre la mujer en el Museo de Arte Sacro de Teruel
Dos de las piezas de Cuerpos etéreos, ‘Fuerza’ y ‘Alma’, flanquean una tabla de ‘Santa Catalina’ del siglo XV

Estela Ferrer reivindica su perspectiva sobre la mujer en el Museo de Arte Sacro de Teruel

Una selección de piezas de ‘Cuerpos etéreos’ puede verse en la segunda planta del espacio
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La sala verde, en la segunda planta del Museo de Arte Sacro de Teruel (MAST) ha dado la bienvenida a 2026 con una exposición temporal dedicada a la escultora turolense Estela Ferrer Peraire (Berge, 1999) y su proyecto Cuerpos etéreos. Una veintena de esculturas contemporáneas en alabastro conviven con la iconografía del siglo XIV y XV que se puede ver en las pinturas de la colección permanente, para revelar lo cercanas y lo separadas, simultáneamente, que pueden estar las perspectivas artísticas del ser humano separado por un lapso de cinco siglos.

No es la primera vez que una pieza de Estela Ferrer ocupa un espacio en el MAST; ya lo hizo Alma en noviembre de 2023 o Elevación en enero de 2025, durante la exposición colectiva de la segunda y tercera edición -respectivamente- del Premio Nacional de Arte Spiritu convocado por el MAST, que ganaron respectivamente Alfonso del Moral y Jorge Sánchez.

Sin embargo, las esculturas estilizadas características de la turolenses, que invitan a la caricia además de a la observación, reclamaban un lugar preferente en el espacio expositivo turolense. La veintena de piezas es una selección del proyecto expositivo Cuerpos etéreos.

‘Descanso’, tallada el alabastro bardillo

Las esculturas que integran la serie han sido creadas a lo largo de unas estancias artísticas en el Centro Integral para el Desarrollo del Alabastro (CIDA) de Albalate del Arzobispo, a lo largo de 2023 y 2024 fundamentalmente. Además de ese mismo centro, Ferrer ha expuesto en Alcorisa, Mas de las Matas, el edificio de Bellas Artes de Teruel y otros centros por Zaragoza o Huesca.

Proyecto personal

Cuerpos etéreos es quizá el proyecto más personal de cuantos ha emprendido Estela Ferrer, teniendo en cuenta que en prácticamente todos ellos el concepto de la mujer sobrevuela poderosamente el discurso artístico.

En Cuerpos etéreos la artista trata de desafiar las convenciones artísticas tradicionales a la hora de representar el cuerpo femenino, no solo por huir de los cánones tradicionales que han definido la belleza o no del cuerpo físico de la mujer, sino por abandonar de forma militante esa idea de que la representación de la mujer es la representación de algo físicamente bello, algo cuya validación depende precisamente de que cumpla a rajatabla con sus cánones estéticos.

Los cuerpos erguidos que Ferrer plasma en piedra no son representaciones eróticas de las formas curvadas que muestra la piel desnuda femenina, sino representaciones físicas de lo intangible, de lo que anida dentro de esa piel femenina, de las emociones, aspiraciones, ambiciones, luces, sombras y claroscuros que definen el interior de cada mujer, y que por tanto definen en realidad la totalidad de lo esencial de lo femenino -y, en realidad, también de lo masculino, porque femenino o masculino no son esencialmente diferentes a humano-.

‘Transparencia’, tallada en la sorprendente piedra de ‘lapis specularis’


La bajoaragonesa plantea un juego irónico mostrando esa representación del interior de la mujer como una figura con grandes similitudes a la que cualquiera podría identificar con la representación tradicional de un cuerpo femenino: estilizada, orgánica, llena de curvas y que, por la especial textura del alabastro, impulsa irremediablemente al observador a acariciar la pieza cuando nadie mira. Es una forma de mostrar que todo es lo mismo y que en el arte y en todo lo demás la percepción y lo cultural es decisivo: una piedra esculpida apuntando al cielo puede ser una representación fálica, pero también un cuerpo femenino normativo, alto y delgado; o una representación de la elevación literal y metafórica que experimenta la mujer cuando deja de ser validada por su aspecto exterior.

Resulta interesante asimismo comprobar cómo a medida que evoluciona el proyecto escultórico Cuerpos etéreos las piezas van evolucionando formalmente; de piezas muy semejantes a obeliscos orgánicos en alabastro blanco -como las tituladas Fuerza o Alma- a otras formas, más enrevesadas, con más facetas, y en otras tonalidades o con otro tipo de piedras, como el lapis specularis (Transparencia) o piedra Keuper (Interior). Ocupa el centro de la sala donde se exponen las esculturas una especialmente llamativa porque abandona la posición erguida y explora la sedente: se trata de Descanso, creada en 2024 en alabastro bardillo.

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