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La capital turolense regresa un año más a las primeras décadas del siglo XX La capital turolense regresa un año más a las primeras décadas del siglo XX
Los automóviles de época volvieron a causar sensación entre el público. Javier Escriche

La capital turolense regresa un año más a las primeras décadas del siglo XX

Hoy se cierran los actos de la Semana Modernista organizada por la Fundación Bodas de Isabel

Música, teatro, automóviles de época y la inconfundible atmósfera del cambio de siglo, con sus chales, sus capas de invierno y sus elegantes tocados, fueron las propuestas con las que la Semana Modernista de Teruel llegó ayer sábado a su penúltima jornada. El trabajo de los actores de la Fundación Bodas de Isabel y numerosos voluntarios, además de asociaciones culturales turolenses, hicieron que Teruel regresara a 1900, en una recreación histórica que hoy tocará a su fin.

Aunque la lluvia amenazó algunos de los actos programados e incluso llegó a haber precipitaciones débiles durante algunos momentos de la jornada, finalmente no tuvo que suspenderse ninguna actividad prevista.

Las sufragistas turolenses participan en la cuestación de voluntarias de la Cruz Roja. Javier Escriche

Este año además de las personalidades clásicas de la troupe modernista turolense, como el inconfundible arquitecto Pablo Monguió, el pintor y periodista Salvador Gisbert y su esposa María Garzarán, el masón y pedagogo Fabián Palasí, el esperantista Julio Belenguer y muchos más, entre ellos las voluntarias anónimas de la Cruz Roja, los vendedores de periódicos o los burgueses emperifollados que seguían con interés los incesante avances técnicos propios de la época, cobraron especial relevancia dos grandes iconos turolenses que están de aniversario.

El primero es Segundo de Chomón, el cineasta nacido en Teruel que fue todo un pionero en las técnicas de coloreado, trucaje y stop motion en los albores del cine, y que el pasado 17 de octubre se cumplió el 150 aniversario de su nacimiento. Desde el viernes tiene representación en la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Teruel, y ayer pudo verse en el Teatro Marín una divertida representación, que representó un divertido y surrealista casting que hipotéticamente pudieron haber convocado Segundo de Chomón, pensando en sus futuras películas, y La Ferrussini, una empresaria y productora que durante las primeras décadas del siglo XX recurrió España con su barraca de feriantes y que, según la documentación investigada por la Fundación Bodas de Isabel, consta que pasó en alguna ocasión por Teruel.

En ese espectáculo pudo verse de todo, desde los personajes propios del circo de los horrores tan del gusto modernista, con sus mujeres barbudas, los domadores de pulgas, forzudos o hermanas siamesas, hasta talentos del arte como grandes bailarinas, a las que dieron vida las alumnas de la Escuela de Danza Las Torres de Teruel, o una de las grandes cantantes de ópera que ha tenido la provincia, con Elvira de Hidalgo. En todo ese caos ponía orden Julienne Mathieu, actriz y ayudante de dirección de la que Chomón se enamoró perdidamente. La dramaturgia puesta en marcha ayer en el Marín, y en la que también colaboró el grupo La Manfredina, o la asociación El Barrón, quiso darle especial protagonismo a Mathieu, que posiblemente fue una de las piezas clave en el desarrollo profesional del cineasta turolense.

Segundo de Chomón desfiló con la música de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Teruel. Javier Escriche

La Escalinata de Teruel

Otro icono protagonista es la Escalinata de Teruel, que en 2021 cumple cien años de su apertura al tránsito. De hecho hoy será objeto de un homenaje, que tendrá lugar a las 11 horas, ya que por ella transitarán los grandes personajes que seguramente la estrenaron en 1921. La Escalinata fue una joya en su momento, no solo porque se inspiró en elementos propios de Teruel, relacionados con la arquitectura neomudéjar y el propio modernismo, que dan fe hoy en día de parte del patrimonio material del que puede presumir Teruel, sino porque a nivel de infraestructuras supuso un enorme avance, al comunicar con una contrucción elegante y funcional la estación de tren con el centro de la ciudad.

Durante este fin de semana también ha tenido especial protagonismo Julio Belenguer, que popularizó y enseñó la lengua esperantista en Teruel en sus inicios. El historiador Serafín Aldecoa acaba de publicar un libro, que presentó el viernes, sobre los primeros esperantistas de la época, y la asociación Liberanimo expone en el Casino de Teruel una serie de piezas que giran en torno al uso de esta lengua, que nació con el objetivo de convertirse en una lengua universal pero que, en el caso de España, fue prácticamente prohibida tras la guerra civil.

La alcaldesa de Teruel, Emma Buj, acudió al desfile recreacionista. J. Escriche

Y la música tampoco faltó durante el sábado modernista. La soprano Elisa Volpini se hizo notar en los desfiles de la mañana, y además participó en el concierto que músicos del Conservatorio Profesional de Música de Teruel ofreció, interpretando mazurcas, valses, jotas, y otros estilos muy de moda durante la época.

Programa para hoy

Hoy domingo, durante la última jornada de la Semana Modernista, la actividad arrancará a las 11 horas con el homenaje a la Escalinata y volverán a repetirse dos de los actos que más afluencia de público reúnen, el desfile de las personalidades del modernismo turolense por las calles del Centro Histórico, a partir de las 11.30 horas. También podrán verse expuestos los automóviles de época en la plaza de San Juan, y a partir de las 12.30 horas se proyectará la quimera del Oro (1925) de Charles Chaplin, con música de piano en directo.

A las 17 horas se cerrará la Semana Modernista con el último de los Paseos Modernistas, en los que, de la mano del ínclito Pablo Monguió, se recorrerán los principales enclaves arquitectónicos del modernismo turolense.

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